Mensaje matutino para el ejército de dios en Convención Juvenil: EUA

Predicadora: Hermana Carmen Valencia de Martínez

Tema: Levántate, y deja un legado.

Citas bíblicas: 2 Timoteo 1:5; 1 Timoteo 6:18;Mateo 5:16;Isaías 64:1.

dios nos ha traído para sacudirnos, para sacarnos del sueño. Lo que hacemos hoy como personas, como líderes, como padre, como madre, como jóvenes; afectará en gran parte a todo el que esté a nuestro alrededor, a todo el que esté cerca de nosotros: a todo el que nos rodee. Tenemos la obligación de ser fieles, íntegros, genuinos, transparentes; de aborrecer la hipocresía. Usted y yo, queramos o no, vamos a dejar detrás de nosotros algo para otros; un legado de vida o de muerte. ¿ Cuál va a ser el legado que va a dejar usted; como joven, como niño, como líder, como adolescente ?. Cuando nuestra vida haya terminado, ¿ qué diferencia habremos marcado, qué diferencia habrá de que usted y yo hemos pasado por este mundo ?. ¿ Se darán cuenta que existimos ? ¿ Se darán cuenta que servimos a un dios vivo ¿… que hubo cambio en nuestra vida ?. ¿ Habremos dejado algo perdurable, de valor ? Hemos sido creados para buenos

propósitos. El evangelio de Mateo nos dice que alumbre nuestra luz delante de los hombres, para que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos. Tener un legado perdurable no significa vivir muchos años; sino lo que hacemos con nuestra vida. Es la calidad de  vida, de nuestros pasos, de nuestras palabras. nuestra vida es una expresión de quién es dios para el mundo. nuestro legado no es lo material, ni una profesión, no es tener posiciones, nuestro verdadero legado es tu vida y mi vida misma; es nuestra influencia, nuestro testimonio; nuestras obras. Durante cada hora estamos haciendo construyendo nuestro propio legado. Cada uno, en sus propias condiciones y situación. Muchos hombres y mujeres de dios dejaron un testimonio para bien o para mal; para destrucción o para edificación.

Hemos conocido personas que han dejado un legado de libertad. Conocemos a autores de himnos de letras, palabras y melodías ungidas. Himnos que nos han llevado a través de los años a la misma presencia de dios. Melodías que salieron del mismo corazón y trono de dios. Que no nos llevan a mover la carne; sino a la misma presencia de dios. Este legado maravilloso de hombres y mujeres con unción. legado de gloria, de bendición, de vida, de progreso: Enoc, antes de ser traspuesto tuvo testimonio  de haber agrado a dios. Ese  es el verdadero mensaje de nuestra vida rendida. El verdadero legado de haber agradado a dios en nuestra vida. Un legado de servicio, de entrega, de adoración. Abraham ha sido llamado el hombre de los altares,  construidos después de un tiempo de victoria. nos dejó un legado: que en medio de la crisis hay que levantar altar para dios. Que hay que tener  un ¡ gloria a dios !, en medio de la prueba. .. con todo yo me alegraré en Jehová.  En medio de la prueba o las victorias, hay que bendecir al Señor. David, el dulce cantor de Israel, que nos dejó el legado de la buena adoración, de la buena alabanza. No para competir ni para rivalizar; sino para adorar al Rey de reyes.  Cuando hagamos algo para el Señor, que lo hagamos con excelencia. Así como Jacob y otros, fueron instrumentos útiles en su tiempo, en sus generaciones. Fueron instrumentos cortantes, instrumentos afilados en las manos de dios. nos dejaron un legado que hoy nos grita que  sí se puede ser fiel y servir a dios hasta el final; aunque  ellos  ya no están con nosotros. Mateo nos habla que ellos  iniciaron su trabajo desde las primeras horas del día.  En esta hora el llamado es para este último tiempo, esta última generación para involucrarse en la obra de dios.  Estaba refiriéndose a ti y a mí. Es la misericordia de dios. Se estaba refiriendo a nosotros, que nos permitió nacer y vivir. Que al igual que a esos hombres y mujeres del pasado, nos tocó, nos transformó; nos ha levantado para este último tiempo, para esta nueva generación. dios no necesita un Pablo, Jeremías, Abraham; ellos ya vinieron, ellos hicieron lo que dios les ordenó: dejando un legado de bendición. dios necesita hoy, de nosotros. Te necesita a ti. La invitación es para los que tenemos vida, hoy. nos ha llamado en la hora más oscura, en la hora de más ataque, donde las fuerzas del mal se han levantado y han cubierto el espacio. Eres tú y yo los instrumentos que debemos dejar hoy un legado de vida. A nosotros nos corresponde ver la necesidad imperante; que el Señor viene pronto.  Es la hora de reaccionar, que así tú tengas que dejar de lado tus influencias, tu tiempo; siempre dejarás a tu paso un legado de bendición. Es una necesidad imperante  que dios haga algo con nosotros.

Esto no nos deja estar inertes. Tenemos que tener esta necesidad imperante. Isaías empieza a contemplar a su pueblo y se da cuenta que lo único que va arreglar la situación es una visitación divina: Oh, si rompieses los cielos y descendieras… si Tú descendieras veremos cosas sobrenaturales: los montes de orgullo, de envidia, vanidad y mundanalidad se vendrán abajo. las aguas hervirían a tu presencia: si tú nos tocas si desciendes a nuestra vida, la frialdad se irá, la tibieza se irá, herviremos en tu gloria; si tu descendieras habrá cambio, habrá transformación, la muerte se irá,  el conformismo, la frialdad se irán… veremos cosas sobrenaturales, muy  poderosas. No solamente los montes se van a derretir y las agua van a hervir; también caerá el temor tuyo a los corazones. Eso es lo que necesitamos en este día: que dios descienda, que haya temor de dios. Si hay temor de dios en nuestro corazón, no nos cuidaremos de nuestros padres, madres del líder, de los hermanos de la iglesia. Ese temor de dios en nuestro corazón nos hará conscientes de un dios vivo, que nos ve en lo  más recóndito, que conoce nuestros pensamientos.  Si hay temor de dios,  yo le garantizo que este ejercito maravilloso de jóvenes,, cambiará su manera de vestir, de hablar, de comportarse; y veremos jóvenes  llenos de la gloria y unción de dios.  Necesitamos hoy más que nunca una revolución espiritual, una desesperación santa que no nos deje pensar, actuar, como hasta ahora. Necesitamos un  toque de dios en nuestra vida, será más que suficiente para ser  sacudidos, para que nuestros ojos sean abiertos. para discernir las oportunidades innumerables que dios nos está entregando. nos cansaremos de estar en un mismo estado de inercia, de mediocridad; conformistas, en la tibieza y frialdad.  Escogeremos la mejor parte, que es lo que vale la pena en la vida: servirle, entregarle nuestra juventud,  nuestra vida.

Mi mayor satisfacción es haberle entregado mi vida al Señor desde los 12 años. Y no estoy dispuesta a cambiarla por nada. Quiero envejecer,  sirviendo a dios, quiero dedicarle a dios hasta mis últimas fuerzas. Vale pena hacer algo por el mundo, aunque sea por una sola alma. dios quiere que nos cansemos de  pegarnos a niñerías, quejándose siempre, buscando siempre cómo hacer caer al hermano, señalando todo lo que se hace. Basta ya de estar murmurando, criticando, de estar rivalizando, de estar compitiendo, y menospreciando;  menospreciar a otros. Es la hora de dios para ti, para tu vida. dios te quiere activo, con vida. Basta ya de la muerte espiritual. Basta ya, vamos a hacerlo para dios: de la mejor manera. Empezaremos a crecer cuando nos cansemos de estar satisfechos con las migajas que caen de nuestro amo. Tenemos que tener  un encuentro con dios. La bendición completa es para los Hijos. las cosas grandes les ocurren a los que piensan en grande. La bendición de dios vendrá de acuerdo al espacio que abramos. No jóvenes fríos, mundanos, indiferentes; vendrá al que se canse de la mundanalidad, de la vanidad, de la concupiscencia: sobre ellos va a venir la gloria de dios. No hemos visto cosas mayores porque no le hemos permitido a dios que descienda. Estamos dentro de una jaula espiritual, encerrado con sus talentos, con sus capacidades, con sus ministerios; jaulas espirituales que esconden grandes  jóvenes, hombres y mujeres de dios.

dios quiere hacer pedazos, desmenuzar los barrotes que no te dejan avanzar. Él sabe los talentos, la grandeza del ministerio que hay en ti: ministerios ocultos, talentos y capacidades; esperando ser despertados. Él cree en nosotros, cree en ti, Él no se equivoca. Si pudieras ver el hombre y la mujer que dios quiere ver en ti…nunca estuvieras quieto, nunca nos dejaríamos llevar por las vanidades. Sí dios, voy a dejar una huella en cada uno de mis pasos: algo va a suceder en mi vida, en mi familia, en el colegio, en la Universidad. Muéstrame a un joven o a una jovencita con un propósito, con un deseo, en oración, unido a una profesión y con fe; y te mostraré a un movedor de montañas espirituales. Aquí están esos derribadores de fortalezas aquí está el ejército del último tiempo, que está dispuesto a ir hasta la muerte; pero no vender ni negociar nuestros principios. Nadie sabe lo que puede llegar a hacer, hasta que no se atreve.

dios te ha dado algo, te ha dado un Plan y propósito divino para llevarlo a cabo en este último tiempo. Y tú eres como un llave espiritual para una cerradura espiritual Sólo tu puedes abrir esa cerradura. Ese plan divino, ese deseo que te ha acompañado desde el día que te entregaste al Señor. Ese quebrantamiento, eso que te conmueve, ese es el Plan de dios para tu vida: presos, clínicas y el corazón se sacude. Ese es el llamado de dios para tu vida. Cuando hay un plan divino en nuestra vida, pueden venir las luchas, las críticas, los señalamientos; y quizás tú en algún momento pensaste: yo no volveré a colaborar, no volveré a involucrarme; y no has terminado de decir eso y oyes la voz de dios diciendo: que eso quieres que lleves a aacon, Esa visión se acrecienta y tu corazón es sacudido al igual que Jeremías: cuando hablo en tu nombre se levantan contra mi, no lo volveré a hacer.  Pero dice: quise resistirme a lo que sentía, pero no pude. Más fuerte fuiste tú y me venciste. Cómo he de cerrar mis manos si ese fuego me consume. Ese es el plan divino esa pasión, eso que me quebrante, eso que no te ha dejado ir al mundo. Por eso te tiene con vida hoy. nos tiene con  vida, Estás con vida y en pie, porque todavía hay algo en tu vida que necesita dios,  que el mundo necesita. Tenemos que decir como Caleb: dios me ha hecho vivir para esta hora. Joven, jovencita tu vida cuenta para dios, para esta hora. D sabía que en esta hora ibas a estar en esta nación. dios sabía que tú eras el instrumento propicio en esta nación. Ya de antemano … para la batalla final. El sabía que tu eres el instrumento afilado, en sus manos para llevar a cabo sus propósitos. dios no equivoca. Somos los llamados por dios para librar la última batalla contra Satanás, contra la vanidad contra la concupiscencia. Necesitamos que dios haga algo en nosotros. Al gran escultor Miguel Ángel cuando le preguntaron cómo forma la escultura de David, dijo: la obra ya estaba en el mármol, lo único que yo hice es descubrir, quitar los pocos escombros.  Necesitamos que dios quite los escombros del pasado triste, de lo malo que hiciste, los fracasos. Él quiere hacerte libre de lo  que te oprime, de lo que te trae tristeza, quitar de ti los escombros del menosprecio. Pero siempre vas a oír palabras de desánimo, que te hacen sentir como triste.  Olvídate de la crítica, abandónate en las manos de dios; tu vida cuenta para dios. La semilla que contiene tu vida es la designación divina, es ese plan, esa capacidad. dios no te llamó para estar dentro de una jaula, o para llevar cadenas de pecado, de pornografía. Te llamó para ser libre.

El Señor dice voy a hacer algo nuevo. Estoy abriendo camino. Te estoy dando un nuevo horizonte. Te estoy buscando hoy para ministrarte, para favorecerte. dios te dice: levanta tu mirada, no mires más al piso, entrégame tus planes hoy, lo que te has propuesto, lo que otros temen hacer. Lánzate, has lo que otros temen hacer. Es nuestra hora, es la hora de la visitación. dios está buscando hombres y mujeres de todas las razas, clases sociales; no importa si tienes o no tienes dinero. dios quiere que entregues todo lo valioso que tengas, que te propongas a morir vacío, porque el lugar más rico sobre la faz de la tierra, está en tu propio vecindario: es el cementerio. Estamos vivos porque tenemos algo: la cáscara vacía de una vida consumida y rendida al servicio del Señor. como el apóstol Pablo dijo antes de morir: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, me está guardada la corona de la vida. No sólo a mi, sino a todos los que aman y esperan su venida. Que podamos decir como Jesús: consumado es, me he entregado, me he consumido, me he gastado en el servicio en la obra de dios: David Brainerd, agonizante por su tuberculosis, exclamó: si tuviera mil vidas, cada una las volvería a traer una por una al altar de mi dios. Y moriría mil veces por los indígenas norteamericanos. Juventud norteamericana, es la hora de dios, es la hora de la visitación, de rendir tu vida como una antorcha. Necesitamos la unción, aquí está cayendo, está bautizando, dones de lenguas está entregando. Dile al Señor: no me dejes morir, levántame, hazme retornar a los atares. Juventud, hay que volver a las lágrimas, al aposento alto, al lugar de limpieza, de purificación, al lugar de renovación; de cambios profundos. El Espíritu Santo está quemando ligaduras del mundo. Es la hora de avanzar, es la hora de la cosecha. Tú naciste para este tiempo, es la hora de darnos prisa, Dile al Señor:  yo quiero cambiar, el enemigo se ha burlado de mí; pero yo hoy vengo a tu altar y reconozco que este es mi Peniel, hoy me aferro a ti y no quiero soltarte ,si no me bendices.  Si usted se va igual, es porque quiere. Aquí hay poder de dios. Renuncia a tu pecado, a tu mundanalidad.  Millones de almas están esperando lo que dios te ha dado, no permitas que eso valioso que dios te ha dado vaya al cementerio contigo. Consúmete en la obra. Tú tienes talentos, cómo te vas a llevar eso al cementerio. Sirve a dios con lo que tienes. Prepárate, porque te voy a llevar a lugares que tú no conoces. Dile: cuenta conmigo, aquí está mi vida: que se oiga ese clamor…