Lema Reten 2013

RETÉN LO QUE tienes para QUE NINGUNO TOME TU CORONA

cual

 

Apocalipsis 3:7-11Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 

Retén, es un verbo que se deriba del griego kpatéw (krateo). Kpatéw significa aferrarse a, asir, tomar, agarrar, retener, mantener firme.

Juan utiliza este verbo en modo “imperativo”, lo cual señala una orden o mandato que cual apela a la voluntad de aquel a quien se le habla. Es decir, que el que recibe la orden decide si llevarla a cabo o no. por supuesto, que esto no le quita fuerza al término al ser pronunciada como una orden.

Pero también el verbo se encuentra en tiempo presente, lo que se concibe como una acción continua o repetida, algo que debe seguir haciéndose siempre y no por un lapso de tiempo. Este mandato se está expresando en forma positiva como un mandamiento o mandato general. “Retén lo que tienes”.

El retener tiene la implicación de guardar (Marcos 9:10). esto habla de algo  tan fuerte y poderoso como el poder que la muerte ejerce al retener a una persona, lo cual no fue posible en el caso de Jesús, quien verdaderamente libró una batalla contra la muerta, la cual no le puedo retener y le tuvo que soltar (Hechos 2:24). retener es poder lograr, que a pesar del paso de los años, no cambie en nosotros ni en las próximas generaciones las cosas que se han aprendido (Marcos 7).

Es detener algo con tal fuerza que no se deja que se escape ni lo mas minimo (Apocalipsis 7:1). La exhortación que la Escritura nos da es a retener de esta forma la fe (profesión) que tenemos, depositando nuestra confianza en el Sumo Sacerdote (Jesús) quien es nuestra ayuda y sostén (Hebreros 4:14-16).

El apóstol Pablo en la segunda carta enviada a los Tesalonicenses les exhorta y utiliza el verbo kpatéw (krateo) en modo imperativo para ordenarles y darles el mandato de que se mantengan firmes y retengan la doctrina que han aprendido, debido a que se han levantado falsas doctrinas en cuanto a la manifestación del hombre de pecado.

Pero la orden es mantenerse firme y retener, a no dejarse mover fácilmente del modo de pensar, a no ser conturbados ni por espíritu o palabra, ni por carta. También se puede ver que el retener muchas veces implicara luchas, problemas, dificultades, las cuales hay que enfrentar sin soltar o perder lo que se tiene. Un buen ejemplo es la iglesia de Pérgamo (Apocalipsis 2:13-15), en donde se narra que a pesar de la persecución y de la muerte de Antipas (el testigo fiel), ellos retenían la fe.

En el caso del apóstol Juan, en su carta a Apocalipsis, también utiliza en modo imperativo el verbo kpatéw (krateo) en su mensaje a la iglesia de Filadelfia (3:7-13). La cara se escribe al angel (pastor) de la iglesia en Filadelfia. El Señor le dice que El conoce sus obras y que ha puesto una puerta abierta delante de él la cual nadie la puede cerrar. ¿por qué? Porque aunque tiene poca fuerza, ha guardado la Palaba y no ha negado el nombre del Señor. Y añade, a aquellos que se dicen ser judíos pero no lo son, sino que son de la sinagoga de Satanás, vendrán y se postrarán a sus pies para que reconozcan que Dios les ha amado.

Y todo esto lo confirma de nuevo, por cuanto ha guardado la palabra, y le promete que también él será guardado de la hora de la prueba que ha de venir sobre la tierra. Pero luego viene la orden “Retén lo que tienes”. Y esto es lo llamativo, que a pesar de la puerta abierta, y de la humillación de sus enemigos, él DEBE guardar lo que ha recibido, lo que tiene porque si no, lo puede perder. Recibido y oído se refiere al consejo de la palabra de Dios; todos aquellos mandamientos y enseñanzas que hemos recibido y estamos llamados a ponerlos por obra.

La palabra deja claro que el Señor llegará pronto, pero que hasta ese momento, sino se retiene firme lo que se tiene, se puede perder. “Vendré por ti como ladrón”, se refiere a que será cuando nadie lo espera, de manera súbita e inesperada. por lo tanto, no podemos vivir la vida cristiana de una manera descuidada sino que debemos estar vigilantes y listos porque cuando menos lo esperamos, nos llamará a su Presencia y qué triste y lamentable sería que el Señor nos encuentre con una vida mediocre y descuidada.

El mundo necesita hijos verdaderos de Dios. Hombres y mujeres dispuestos a ser ejemplos, que acepten y entiendan los planes de Dios, comprometidos y fieles hasta la muerte, dispuestos a transformar su entorno, que no dependan de las circunstancias, sino del Poder de Dios, que no se dejen amedrentar ante la oposición (aun estando bajo amenazas de muerte), sino que sigan fieles y comprometidos hasta el final.

Hombres y mujeres conforme a la voluntad de Dios es lo que se necesita hoy.

Personas que permanezcan firmes a los postulados bíblicos, que no vendan ni pierdan sus principios ante la fama, reconocimiento o cualquier otra tentación. Que tengan claro que el único propósito en sus vidas es proclamar el evangelio de Jesucristo y agradar a en todo a su Señor.

Amados, estamos viviendo en tiempos peligrosos y decisivos; en medio de conflictos y luchas constantes frente al mundo, la carne y el diablo, los cuales buscan de manera sutil desviarnos de la sincera fidelidad a Cristo.

2 Juan 1:8 dice “Mirad por vosotros mismos, que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo”. por esto amados hermanos y compañeros de milicia, retén con firmeza lo que tienes, no desprecies la bendición y privilegios que Dios te ha dado al ser parte de esta obra, sigue fielmente hasta la muerte, no te desvíes ni mires hacia atrás.

Recuerden que “Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan” Lucas 11:28.

Amén

Rev. José Gustavo Martínez

Presidente del MMM