CREAR CUENTA

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¿HA OLVIDADO SU CONTRASEÑA?

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Introducción Bíblica

INTRODUCCION BIBLICA

(Myer Pearlman)

Introduccion

Un Caballero que visitaba la ciudad de Nueva York, deseaba grandemente familiarizarse con el aspecto general de dicha Urbe, con este proposito camino a lo largo de sus avenidas, visito los edificios publicos mejor conocidos, e hizo cuanto estubo a su alcance por ver lo mas posible de la ciudad. Aunque gozo mucho de su paseo, no se encontraba satisfecho. La ciudad era tan inmensa y su tiempo tan limitado que se veria obligado a partir sin ver completa la ciudad. Un amigo le sugirio un paseo en avion, asi lo hicieron y desde lo alto el amigo señalaba al visitante los principales edificios, las avenidas, los museos, la bahia y demas sitios de interes, por fin el caballero quedo satisfecho; habia visto toda la ciudad y tenia una impresion exacta de su inmensidad, estructura y belleza, ahora si podria impartir esta impresion a sus amigos.
Muchos Cristianos han estado, podemos decir “visitando algunos sitios” en la biblia. Han leido un libro, un capitulo, un verso, una porcion aqui y otra alla; pero no han visto el sagrado volumen como un solo libro con un solo plan. Sigamos pues ahora un metodo diferente. Hemos de ver la biblia, como desde una gran altura y obtendremos una vista panoramica de los 66 libros y su contenido. Notaremos las dos grandes divisiones, el Antiguo y el Nuevo Testamento y la relacion que existe entre ellos. Consideraremos el progreso del plan divino en las escrituras, estudiando las lecciones principales en lugar de los libros individuales y enfatizando los puntos culminantes y no los detalles. Cuando satanas con moviles perversos, deseo impresionar a Jesus con la gloria de los reinos terrenales, llevo a Cristo a una gran montaña y desde ella le mostro en un momento una vista arropadora de todos ellos. Para que Juan, pudiera tener una vision de la nueva Jeruzalem en toda la plenitud de su radiante belleza y de su simetria intachable, y para que pudiera verla en su relacion a todas las demas naciones del mundo, fue llevado en espiritu a una gran montaña. Asi tambien sirva este estudio de las escrituras para aumentar nuestra apreciacion de su belleza y para añadir a nuestro entendimiento del proposito divino que hay a traves de ella


 

1-CAPITULO I

Una Lectura superficial de la Biblia solo la muestra como una coleccion de 66 libros durante un periodo de serca de 1600 años, por unos cuarenta autores distintos, entre los cuales unos fueron reyes, otros profetas, sacerdotes, pastores de, pescadores y poetas.
Parece una libreria y no un libro, puede que la primera lectura de la Biblia no nos descubra un tema predominante, pues la unidad o relacion de las escrituras no aparece en la superficie. Mas bien puede parecer al lector una mixtura de historia, poesia, proverbios, genealogia, leyes, profecias, doctrinas, y biografias. La impresion a primera vista es mas bien la de un traje o vestido que consta de muchas piezas diferentes y de distintos colores. pero segun vamos leyendo la Biblia repetidas veces y la estudiamos con cuidado y segun vamos penetrando bajo la superficie y observando las fuerzas purificadoras de la misma, descubriremos que a travez de las muchas historias y de las diferentes y variadas naturalezas y asuntos de las escrituras hay una historia sobresaliente y tema predominante -"LA REDENCION DEL HOMBRE POR UN SALVADOR DIVINAMENTE ESCOGIDO"-.
Notaremos tambien que todos esos autores estaban bajo la direccion de un solo autor, El Espiritu Santo. es este un aspecto que hace la Biblia diferente a todos los demas libros sagrados , o de otras religiones. Ella tiene un tema predominante y un plan cuyo desarrollo empieza en el primer libro y corre a travez de todos hasta el ultimo. Es tan diferente a todos los otros como por ejemplo el coran Mahometano, el cual consiste de una coleccion de 114 capitulos que no tienen relacion uno con otro y que estan colocados en orden de acuerdo a su tamaño. Nuesta progresiva relacion con la Biblia nos convence de que su unidad no artificial, meramente producto de la recopilacion de fragmentos de escrituras., si no que esta unidad cruza por medio de todas las substancias de la historia como parte un tejido. Es igual que la marca de agua en el papel, que no puede hacerse desaparecer sin que se destruya el papel. La historia que produce esta unidad es una historia dramatica. Un rabino judio en contestacion a una pregunta conscerniente al exito e influencia del cristianismo dijo: “Ustedes hacen la religion muy dramatica”. Su testimonio es verdad, pues la redencion de la raza humana no depende de un frio y formal sistema de etica o filosofia, ni es producto del cuidadoso y talentado razonamiento de unos estudiantes. Su fundamento es una dolorosa historia que nunca ha fallado y nunca fallara en conmover las mas altas emociones del corazon humano. El plan es bastante conocido. En el principio el hombre fue separado de su creador por ese gran villano del universo, satanas, que constantemente esta evitando la reconciliacion. El fue vencido por el gran amigo de la humanidad, el Señor Jesucristo, quien hizo el sacrificio supremo para levantar y liberar la raza humana. Los ultimos capitulos de la biblia dan una ilustracion de la destruccion del gran enemigo y tambien de los redimidos unidos eternalmente a Dios en el nuevo Eden que sera para siempre. El plan de redencion consiste en una real historia que satisface, no tan solo el corazon si no tambien la mente. “Contadnos una historia acerca de Dios” ha sido siempre la pregunta de las almas sencillas. “Decidnos la verdad acerca de Dios” es siempre la pregunta de los entendidos. La Biblia satisface estas dos demandas, dando una historia verdadera-La historia de la redencion por Cristo. Es una historia cuyo entero proposito y detalles no fueron comprendidos por sus mismos autores (Da. 12:8-9; 1ra Pedro 1:10-11: Mateo 13:17). El gran autor asigno a varios escritores diferentes porciones de la historia sin permitirles comprender por completo el gran plan. Es tambien un drama en el cual muchos de los autores no comprendieron la parte que ellos estaban desempeñando: pero sus acciones buenas o malas fueron aprovechadas en el plan (Hech. 1:23, 3:17-18). Faraon, Nabuconodosor, Pilato, Judas y otros estaban ignorantes de que ellos estaban desempeñando una parte en el mas grande de los dramas, el cual estaba siendo dirigido tras bastidores por su gran autor. La redencion es un plan que no se puede considerar derrotado por los visibles y suprficiales aparentes fracasos. Es en lo mas profundo de la adversidad y en la aparente derrota donde el se afirma mas claramente, donde se engrandece y espiritualiza a si mismo, y nunca es como con los profetas; mas seguro a victoria como cuando a los ojos del sentido comun, la causa preciosa del reino de Dios parece perderse sin esperanza. La historia de la redencion se centraliza en Cristo, cuya cruz vino a simbolizarla. Es el Cristo vivo hacia donde todas les Escrituras señalan, y El es el que da unidad a las muchas historias y diferentes asuntos. En un monton de fragmentosde hierro,no hay unidad vital pues los fragmentos son de diferented tamaños, formas y colores. Si a este monton de fragmentos de hierro se le aplica un electromagneto con corriente, inmediatamente cada fragmento es puesto en movimiento con un espiritu y un proposito; todos se adhieren a los polos del magneto y alli se hacen uno, unidos en la rotacion sobre un mismo eje central. De igual manera, cuando el Redentor se manifesto, ese Gran Magneto Espiritual, todas las escrituras, aunque trataran de leyes o de historias, poesia o cualquier otra materia, fueron inmediatamente tridas a El como su centro de union (Lucas 24:27, Hechos 10:43). Parodiando el versiculo 32 del capitulo 12 del evangelio de Juan, podemos imaginarnos al Señor diciendo. “Y yo si fuere levantado de la tierra, todas las escrituras traere a mi mismo”. ***********************************************

DOS TESTAMENTOS--UNA HISTORIA

Al leer en la Biblia, a primera vista puede que creamos que hay muy poca coneccion entre las dos divisiones, el Antiguo y el Nuevo Testamento; que difieren en muchos aspectos, como en forma de conducta, etc. Un estudio mas profundo nos descubrira una fuerza unificadora que realmente les hace ser un solo libro. Europa y America, estan separadas por el Oceano Atlantico, pero debajo del oceano, los continentes estan unidos formando un enorme continente. Asi es tambien con las Escrituras. Segun vamos mirando a travez de las superficiales diferencias causadas por los varios tratos dispensacionales de Dios con el hombre, el progreso de revelacion, las diferentes costumbres y demas, descubriremos un vinculo de unidad que les hace realmente un solo volumen. Ese factor unificador es el proposito redentivo de Dios por medio de un Salvador. La relacion entre los Testamentos se expresa en el dicho de que el Nuevo es el cumplimiento del Viejo. El Viejo es completado por el Nuevo, asi como la Flor es el cumplimiento de la planta. El Nuevo es desarrollado del Viejo, como la rosa del resto de la planta. Mientras la flor viene, la planta mira hacia el futuro, la cual da la promesa de la flor. Asi el Antiguo Testamento, la redencion es una gran promesa que habia de realizarse en el futuro. Como todo lo que ha de componer una flor, esta encerrado en la semilla, la cual produce el vastago y el capullo; asi antes de que el Evangelio viniera a ser predicado, ya existia el germen en el Antiguo Testamento. Fue alli donde Pablo lo encontro, pues el Antiguo Testamento fue la Biblia de donde el predico el Evangelio. En el fue que baso las fundamentales doctrinas de la gracia (Hechos 26:22-23). De igual manera, la Epistola de los Hebreos es una gran demostracion del diseño y caracteristicas del Evangelio, estaban contenidos en la institucion del Antiguo Testamento. El capullo se abre, pero a pesar de ello no se destruye; antes se perfecciona en la flor. El Antiguo Testamento tuvo su consumacion en el Nuevo y su Cristo; y todo lo que era imperfecto, temporal y provicional, cae de su propio peso, mientras todo lo que es permanente y esencial queda. Podemos decir que el Antiguo Testamento ha pasado, particularmente la parte del pacto que dio a los libros su nombre de ley, (heb 8:7-13). No seria correcto decir que ha sido destruido por Cristo y que por lo tanto se puede ignorar, olvidarlo y no estimarlo. (vea Mt 5:17-18). La planta no alcanza toda su mayor utilidad hasta que el capullo no se ha abierto y permite que todos puedan admirar su belleza y deleitarse en su fragancia. Asi en el Antiguo Testamento las verdades de redencion estaban selladas en una nacion, Israel, cuya nacion era por aquel tiempo el centro de accion del plan de Dios y guardianes de esas verdades. (Mt 10:6, Cp 15:24 y Rm 9:4-5). Cuando el Antiguo Testamento fue cumplido en Cristo, la fragancia y belleza de toda su verdad redentora, predicha, tipificada y simbolizada en el Antiguo Testamento fueron expuestas al alcance de todo el mundo, para que gozara de ellas todo aquel que quisiera. De ahi la ultima comision del Gran Ejecutivo: “ Id por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura”. Los dos Testamentos se comparan de la manera siguiente:
Antiguo Testamento 1-La redencion prometida y predicha
2-Los sacrificios de animales que no limpiaban la conciencia para siempre
3-Muchos sacerdotes humanos e imperfectos
4-Un nuevo pacto prometido
5-Prediccion de la venida del Reino de Dios
6-El Dios Rey, El Mesias, prometido en tipos y predicho Nuevo Testamento 1-Redencion cumplida
2-El eterno sacrificio que hizo posible perfecta expiacion
3-El Sacerdote perfecto y Divino
4-La institucion del Nuevo Pacto
5-El Reino de Dios a la mano
6-El nacimiento, ministerio, muerte y resurreccion de Jesus Mesias y Rey.

COMO CRISTO CUMPLIO LAS ESCRITURAS

A medida que vamos observando la historia del Antiguo Testamento hasta el Nuevo vemos las verdades de redencion alcanzando la humanidad por medio de una nacion, Israel. Estas verdades son cumplidas y descubiertas de entre sus envolturas del Antiguo Testamento (ceremonias, tipos, etc) por una persona, Cristo. Finalmente, o sea despues de descubiertas, El las ofrece y envia estas bendiciones a todas las naciones por medio de la Iglesia. Otros detalles de este progreso demuestran que en el tiempo del Antiguo Testamento solo eran algunos los que podian profetizar y proclamar el supremo mensaje profetico, la venida del Mesias. Nuestro Señor aparecio como el perfecto profeta trayendo de Dios el ultimo y perfecto mensaje Dt 18:18-19; Hb 1:1-2). El privilegio de profetizar o testificar de la obra efectuada por el Mesias, es ahora permitido a todos, pues en Primera de Corintios 14:31 leemos: “porque podeis todos profetizar uno por uno”. El servicio sacerdotal fue limitado a una sola tribu, la de Levi. Cristo por su propio sacrificio se hizo el gran sacerdote que vive para siempre haciendo intercesion para el hombre. Ahora todo creyente, no importa su nacionalidad o rango social esta llamado a un ministerio sacerdotal para presentarse a si mismo en sacrificio vivo al servicio y para ofrecer sacrificios espirituales a Dios. (Rom 12:1, I Ped 2:5). En tiempos del Antiguo Testamento, El Rey Divinamente escogido venia de una misma familia, de la casa de David (Sal 132:11-12).
Entonces aparecio Jesus siendo de la simiente de David segun la carne, el rey eterno y perfecto, de quien David era un tipo (Rom 1:3; Luc 1:32-33). Ahora el Gran Rey promete a cuantos deseen, el reinar con El y sentarse con El en su trono (2 Tm 2:12; Ap 3:21), durante el periodo cuando el tomare entera posesion de su Reino Ap 20:6).

COMO SE CUMPLEN LAS ESCRITURAS

En aquellos antiguos dias el Espiritu fue impartido a unos pocos como a profetas, sacerdotes, reyes, jueces y otros oficiales de posicion. Cuando Jesus vino el Espiritu Santo descendio y reposo sobre El (Jn 1:33). A El el Espiritu le fue dado sin medida (Jn 3:34) y bajo esta continua uncion, El ministro (Hch 10:38). Este Cristo que fue perfectamente ungido, ahora bautiza en el Espiritu Santo y bajo esta uncion no hay diferencia de Judio, ni siervo, ni libre, ni mujer, ni varon, pues la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que estan lejos, para cuantos el Señor Dios llamare (Hch 2:39). La ley fue dada a una nacion, Israel, quien la guardo como una exclusividad celosa, Jesus, el perfecto legislador dio la verdadera interpretacion y el significado espiritual de la Ley, y murio y resucito para que todos tengamos el poder necesario para guardar esta ley (Mt 5:7). Despues de su resurreccion El mando que la ley fuera dada a todas las naciones (Mt 28:19-20; Jn 13:34; Gal 6:20). Asi fue como Cristo vino a cumplir todas las Escrituras. Todas las bendiciones del Antiguo Testamento(AT), una vez limitadas a una nacion, a una tribu, a una familia y a cierto numero de personas favorecidas, son ahora puestas al alcance de todo aquel que quiera, por medio de la obra efectuada por el gran Cumplidor, el cual se ha convertido en el “Agente Distribuidor” de los tesoros antiguos de aquella gran casa; y quien esta dispuesto a abrir sus manos e enriquecer a todos los que sintiendose pobres en espiritu vienen a buscar de las verdaderas riquezas.


CAPITULO II

 

EL PLAN EN EL LIBRO DE GENESIS

Habiendo entendido que a travez de la Biblia hay una historia que sobresale y un tema predominante, la redencion de la raza humana, debemos seguir ahora el hilo de ese tema a traves de las diferentes divisiones de las escrituras. Asi podremos notar como Dios lleva a efecto su Gran Proposito dentro de toda la historia del pueblo de Israel- su gente escogida. Notaremos tambien como Dios, a pesar de la desobediencia, apostacia y debilidad humana y a traves de juicios severos, hizo que todas las cosas trabajaran en bien del cumplimiento de su plan. Empezaremos pues a estudiar el plan en el libro de Genesis, el cual nos da la historia de:
1-Generacion: como fue creado el escenario donde el drama de la Redencion se iba a desarrollar, y como fueron creados aquellos que habian de beneficiarse del plan de Redencion 2-Degeneracion: como fue que el hombre cayo en la condicion que hizo necesaria la Redencion. 3-Regeneracion: como Dios empezo a escoger, en primer lugar a una persona, luego a una familia, despues una nacion para desarrollar y llevar a feliz termino su plan de redencion. En el libro de Genesis hay muchas historias, empero esta es la historia. El relato de la creacion, en el cual vemos al hombre como Dios quiso que fuera, hecho a su imagen y semejanza, andando en intima comunion con Dios; reinando en el mundo con potencia de Dios. El relato de la caida, en el cual conocemos como fue que el hombre vino a ser lo que es hoy, pecador, cediendo ante el tentador por su propio deseo, hizo caer sobre si y su desendencia la pena del pecado, la muerte. A traves de la nube de maldicion, surge un rayo de esperanza- La preciosa promeza de Redencion, Gn 3:15. Este texto predijo una continua lucha entre la humanidad y el poder que causo su caida, la cual culmino en la victoria a favor de la humanidad, despues de mucho sufrir. Esta promesa se cumplio por medio del representante de la humanidad, El hijo del hombre, el cual anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos del diablo, a quien El vencio por medio de sus sufrimientos y muerte expiatoria. (1 Jn 3:8). De los hijos de Adam, Set fue tomado para establecer la linea por la cual el redentor habia de venir, Eva asi lo comprendio, pues ella dijo: “porque Dios nos ha sustituido simiente”. (Gn 4:25). Desde entonces dos clases de gentes, los Creyentes Setitas y los impios Cainitas, se hicieron prominentes. A medida que el tiempo pasaba, la linia que establecia esta separacion se fue extinguiendo hasta que toda la raza cayo en un estado de corrupcion, el cual trajo consigo el resultado del diluvio. De los descendientes de Set, Noe fue tomado como canal por el cual habia de venir la Redencion del mundo. Pasado el diluvio, la tierra volvio a ser habitada por los descendientes de los hijos de Noe: Sem, Cam y Jafet. De estos Sem es tomado como padre de la raza a quien Dios habia de revelarse de una manera especial. Hasta aqui hemos venido trazando la introduccion del libro de Genesis, a la vez que de la Biblia misma. Los once capitulos que constituyen esta introduccion, tratan de la historia de la raza demostrando como fue que surgieron las condiciones que hicieron necesaria la salvacion del mundo. Los capitulos que continuan despues; describen el trato de Dios con una persona escogida, la cual habia de crecer hasta formarse la nacion o el pueblo escogido. Bajo un sentido podemos decir que la historia de la Biblia realmente empieza con Abraham, el padre del pueblo hebreo. A el fue el primero que se le predico el evangelio, pues pablo dice: y viendo antes la Escritura que Dios por la fe habia de justificar a los gentiles, evangelizo antes a Abraham diciendo “en ti seran benditas todas las naciones”. (Gn 12:3; 18:18). Para los escritores del NT esa es la promesa la cual es revelada por el Evangelio (Hch 13:23; 32:33). Con esta promesa viene conectado tambien el derramamiento del Espiritu Santo en los gentiles. (Gl 3:14, Hch 10:45, 15:8,9), Esta es la promesa que anuncio el Señor en Mt 28:19,20 y Hch 1:8, de la cual promesa el libro de los hechos es un gran cumplimiento. Es esta la promesa cuyo cumplimiento en estos dias se esta ofreciendo por la boca de todo misionero de la cruz. “En ti seran benditas todas las naciones de la tierra”. De los hijos de Abraham, Isaac, el niño de la promesa, es escogido y a el la promesa le fue renovada. De los hijos de Isaac, Jacob. El que vencio al Angel, es tomado. A este, doce hijos le son nacidos, los cuales vinieron a ser los padres de las doce tribus del pueblo de Israel. De estas doce tribus, la de Juda es la escogida para que de ella viniera el gran rey y colector de naciones (Gn 49:10). Otros dos nombres de otras dos secciones de la Biblia completan el plan. De la tribu de Juda vino David, quien recibio la promesa de que su trono seria ocupado por el Mesias Rey, (2 Sm 7 y Sal 72). De la casa de David vino Jesus el Cristo. Concerniente al cual se dijo que se le daria el trono de David su padre, que reinaria sobre la casa de Jacob para siempre y que salvaria a su pueblo de su pecado. (Lc 1:32-33; Mt 1:21).

EL CANAL DE BENDICION

Adam
Set
Noe
Sem
Abraham
Isaac
Jacob
Juda
David
Cristo La linea de redencion comienza con la primer promesa de redencion en Gn 3:15 y termina con su cumplimiento en Cristo. Entre la visita prometida a un misionero y su llegada, se presentan muchos preparativos, luego pasar por diferentes territorios y viajar por distintos medios de transportacion y pasar por todas las experiencias incidentales de un viaje largo. Asi mismo sucedio con la promesa de la redencion y su cumplimiento cuando llego a la humanidad en la persona de Cristo.


CAPITULO III

 

NACIMIENTO Y EDUCACION DE UNA NACION (Exodo a Deuteronomio)

El libro de Genesis termina con el descenso a Egipto de la familia escogida para escapar del hambre en Canaan. Aqui debemos notar que la preciosa historia de Jose no fue escrita por mero entretenimiento, ni aun con la idea de impartir las enseñanzas morales que ella contiene, pero si para indicar la parte que Jose desempeño en el plan de redencion de Dios, para asi preservar la familia escogida de la cual habia de formarse la nacion escogida. (Vea Gn 45:7,8).

LOS DOLORES DEL ALUMBRAMIENTO:

La amarga experiencia del cautiverio sufrido por Israel no fue una derrota en el plan de Redencion, mas bien vino a formar parte de el, pues consideremos como esta terrible experiencia preparo a la nacion Israelita para su gran mision. El fuego del sufrimiento llevó a la nación a una verdadera unidad, basada en una común experiencia. Tal ha sido el efecto de la tribulación sobre la nación, que el mismo ha perdurado a través de toda su historia. Algunos años atrás un prominente manufacturero comenzó una campaña contra los judíos y en ella acusaba a sus líderes de estar tramando un plan que habría en alguna forma de hacer daño a todos los gentiles. Durante el período de esta campaña antisemítica, se observó que la asistencia y membresía en las sinagogas y organizaciones fraternales judías había aumentado notablemente sobre la de los tiempos de normalidad. Aunque el ataque era contra los capitalistas judíos, la unidad de toda la nación fue tal, que hubo quien dijera: “Si la nariz de un judío hubiera sido golpeada y herida, toda la nación hubiera sangrado”. Los sufrimientos también mantuvieron a la nación separada. Si los Israelitas se les hubiera permitido prosperar en Egipto, hubiera sido vano el tratar de inspirarles amor hacia Canaán; mucho menos, teniendo que hacer un viaje en el que habrían de afrontar espantosos peligros y dificultades formidables. Para ellos el entrar en el reino a través de muchas tribulaciones fue mejor. Esta experiencia obró en ellos lo que la convicción del pecado obra en las personas en esta dispensación. Esa experiencia hizo que ellos sintieran la necesidad de ser libertados y la de clamar a Dios, el cual era el único que siempre estaba dispuesto y deseoso de salvarlos. (Ex. 2:24-25). El propósito se hará más claro si consideramos como dijo un estudiante: “El cautiverio en Egipto fue un juicio contra los Israelitas por haber caído en la idolatría y corrupción de los egipcios y por haberse olvidado del pacto hecho con sus padres” (Ez. 23:3) Su experiencia en Egipto vino a traer un resultado práctico con relación a su civilización. Fue para la nación un período de educación en asuntos prácticos; período en que aprendieron labores e industrias. Cuando entraron a Canaán ya estaban equipados con grandes conocimientos de artes, manufacturas y aptitud para negocios y puestos activos. ESCOGIDOS PARA SERVIR .- ¿ Por qué fue Israel escogido como el pueblo de Dios?. Indudablemente que no fue como muestra el favoritismo par parte de Dios. Una vez un hombre rico visitó una región montañosa. Allí hizo amistad con un muchacho analfabeto que trabajaba para un Señor muy áspero. Se hizo tan íntima la amistad entre ellos, que el ricachón lo llevó consigo y lo hizo su hijo adoptivo. Lo separó del resto de sus familiares campesinos; se lo llevó a su propio hogar y allí lo educó, instruyéndole dentro de la religión, de la moral y de los asuntos prácticos. Su propósito al escoger este muchacho en particular, era que después que estuviera preparado, retornara a los suyos y elevara a sus familiares y a todos los otros campesinos a la altura religiosa, moral y práctica que él mismo había alcanzado. De modo, que al escoger a este joven el rico fue movido por el amor que sintió hacia todos aquellos campesinos. Después que la preparación del joven fue terminada, su padre adoptivo, le envió a sus compañeros los campesinos, encargándole que no cometiera los pecados que ellos cometían y que no se casara con ninguna que no profesara su misma creencia religiosa. El muchacho al llegar, en vez de ocuparse del trabajo que le había sido encomendado, se volvió orgulloso; se consideró superior a los demás y lo que hizo fue despreciarlos. Los campesinos se enfurecieron ante su desdén y se levantó una gran muralla de enemistad entre él y sus paisanos. Al conocer el rico esta situación, envió a su propio hijo con un mensaje de exhortación. Vestido al estilo sencillo de un campesino, como un reproche a la altivez del hijo adoptivo, el verdadero hijo del rico se presenta al adoptivo, trayendo un mensaje de amor y tierna súplica. Ciego por el orgullo, el joven campesino rechazó el mensaje, mató al joven rico y huyó como un sentenciado. Esta no es una historia real, pero es una parábola que ilustra la historia del pueblo de Israel, desde su partida de Egipto, hasta que rechazó a Cristo, el Señor. El hombre rico representa al Dios de Israel bajo el poder tiránico de Faraón, rey de Egipto. El amó la nación (Deut. 7:8), la libertó la separó de todas las otras gentes, lo tomó para que fuera su hijo adoptivo (Ex. 4:22), y lo puso bajo un proceso de educación nacional. Su propósito en preparar así la nación fue para que ella fuera el medio de iluminación y salvación de otras naciones (Gen. 12:2-3 y compárelo con Ex. 19:6). Israel se enorgulleció, se consideró superior, despreció a los gentiles y estableció la en enemistad. Cuando el propio Hijo de Dios vino con el mensaje de aviso, Israel le rechazó e hizo que le crucificaran. Como castigo los Israelitas están despreciados y despatriados por todo el mundo. En este capítulo nos referimos especialmente a la parte de la historia que trata de la separación del joven campesino (Israel). La enseñanza de esto es que Israel fue escogido para servir. Ella fue la nación de sacerdotes, separada de las otras naciones, para ministrar a todas las gentes. Cuando se va a encender un fuego, comenzamos por encender una astilla; cuando el Señor de toda la tierra se propuso inflamar al mundo con el bendito fuego de la Verdad Divina, El necesitó empezar por una nación. Como la misión de esta nación era ser el canal para el desarrollo y proclamación de la única y verdadera religión del mundo, Dios en su relación con ella, le hizo especialista en la verdad divina, pues para ser eficientes en cualquier espera de actitud, se necesita la especialización. Jesús hizo referencia a esta verdad cuando dijo: “Porque la salud viene de los judíos” (Jn. 4:22). También Pablo cuando describe los privilegios del pueblo escogido, dice: “Que son Israelitas, de los cuales es la adopción, la gloria, el pacto la data de la ley, el culto y las promesas, cuyos son los padres y de los cuales el Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas bendito por los siglos, Amén” (Rom. 9:4-5). Estos favores y privilegios fueron conferidos a Israel, no para que fueran ministrados solo por ellos, pero sí para ministrarlos y ser así usados por Dios para que la bendición de Abraham viera sobre todas las naciones.

LA ORGANIZACION DE UNA NACIÓN

Después de una serie de enseñanzas prácticas en el campo de la fe, Israel llegó al Monte Sinaí donde fueron formalmente organizados como una nación, bajo la concesión de una constitución generalmente llamada la Ley. La ley se componía de tres divisiones: la ley Moral, o sea, los Diez Mandamientos; la ley Civil, la cual aplicaba los mandamientos a la vida diaria del pueblo y la ley Ceremonial, la cual hacía provisión para la adoración y el perdón en caso de violación de cualquiera Ley. La sección importante, el fundamento de toda la Ley y el verdadero corazón del viejo pacto fueron los Diez Mandamientos; esa expresión de la Santidad de Dios y resumen del deber del hombre enseñando todo lo que un pueblo, divinamente llamado, debe hacer en relación a Dios y a su prójimo, empezando desde el más insignificante individuo, hasta la nación en conjunto. Eran Diez, lo que expresa su divina perfección. Fueron escritos en tablas de piedra para indicar su perpetuidad, fueron escritas en ambos lados de las tablas, para indicar que nada había de añadirse. “¿Cómo podrán andar dos juntos si no estuvieren de acuerdo?” (Am.3:3). La ley estableció las bases de amistad entre Jehová y su pueblo. Ella era una revelación de la conducta que Jehová requería de la gente que había redimido, la cual había de empezar una misión por toda la tierra. Ella fue el lazo que unió al pueblo judío a Dios, pues obedeciendo la ley, la presencia de Jehová era retirada con ellos y así Jehová y su pueblo habitarían juntos en Canaán, su hogar nacional. En conexión con este pensamiento, es interesante notar que los profetas a menudo describieron esta relación o amistad entre Jehová y su pueblo como las de un matrimonio de esposa a esposo y de esposo a esposa (lea los Cáp. Del 1 al 3 de Óseas): La ceremonia nupcial se llevó a efecto en Sinaí. Moisés fue el mediador (Ex 19:17) Jehová prometió solamente ser su Dios (Ex. 19:5) El pueblo por su parte prometió ser fiel a Jehová (Ex 19:8) • Esta unión fue sellada con sangre sacrificada (Ex. 24:6-8) En épocas más tarde cuando Israel violó la Ley, su adoración a ídolos fue denunciada como delito de adulterio, pues violó lo prometido en su pacto con Dios. La Ley también tuvo un propósito que llenar en el plan de redención, el cual es el tema principal de nuestro estudio. Cuando el pueblo intentó vivir a la altura de la norma establecida por la Ley muchos de ellos llegaron con pena a ser conscientes de su naturaleza pecaminosa, la cual hacía imposible al corazón sentirse en conformidad con la voluntad de Dios. En el libro de los Salmos, libro que nos habla de la experiencia de Israel, oímos ardientes y tiernas peticiones, demandando la gracia y el poder de Dios para transferir el corazón pecaminoso del hombre (lea el Salmo 51). Por tanto la Ley fue el maestro de escuela que guió a los santos israelitas hasta Cristo (Gá. 3:24), quien fue sacrificado para libertarlos del castigo ( Gá. 3:13), y quien había de transformar sus corazones (2 Cor. 5:17), escribiendo en ellos, la ley por el Espíritu Santo (Jer. 31:31-33).

EL PALACIO DEL REY

Habiéndose unido en Israel en pacto de Sagradas relaciones, Jehová quiso hacer algo, de modo que El pudiera habitar con ellos y que hubiera un sitio definido donde ellos pudieran encontrarle en casa cuando querían acercarse a El para obtener misericordia y gracia en tiempo de necesidad. Para poder llevar a efecto este propósito, el ordenó la construcción del Tabernáculo. Consideremos ahora este santuario bajo tres puntos de vista: 1.-EL PALACIO DE JEHOVÁ.- Israel tenía un gobierno teocrático, esto es una nación cuyo gobernante era Dios. Siendo que Jehová era el Dios de Israel (1 Sam. 12:12), será legítimo que miremos el Tabernáculo como el palacio de Jehová (Ex. 25:8): • El Lugar Santísimo como su cámara real; se entronizaba sobre el Arca, el cual era lo que contenía la Ley, la constitución de su reino, (Ex. 25:22). • En el Lugar Santo los sacerdotes que venían a ser los ministros de estado, les servía.
• De allí venían fuera a enseñar la Ley del pueblo. A la corte vienen los súbditos del Rey, trayendo presentes en expresión de gratitud y lealtad y trayendo presentes de sacrificios en confesión de que ellos habían violado su ley y necesitaban su perdón. Era el Tabernáculo a donde había que venir a consultar con El todo asunto que concernía a su pueblo. Hasta cierto punto podemos decir que el carácter de una persona puede ser juzgado por las condiciones y mobiliario de su hogar; su limpieza, los cuadros en las paredes, el tipo de muebles que usa, los libros en el armario, cada una de estas cosas nos dice algo de aquel que vive en ese hogar. De igual manera podremos conocer el carácter del Gran Rey, estudiando su habitación, imaginémonos que estamos visitando el palacio de un rey de la tierra, construido de tal manera que está expresando el carácter de ese rey. Un palacio donde cada mueble y cada departamento expresa en forma simbólica la actitud del rey para con sus súbditos y el plan del rey para el bienestar de ellos en el presente y el futuro. Esta suposición ilustrará el propósito del Tabernáculo, el cual fue una expresión típica y simbólica del carácter, sentimientos y propósitos de Jehová preparado para revelar estas tres cosas: • La santidad del rey. • La naturaleza pecaminosa y rebelde de sus súbditos. • Su plan de transformar la vida de su gente de tal manera que le sirvan de propio corazón y amor. 2.-EL ABC DEL PLAN DE REDENCIÓN.- Podemos considerar que el Tabernáculo divinamente ordenado vino a presentar una serie de ilustraciones gráficas en las cuales una nación de niños espirituales estudiaba el A B C del plan de redención, con anticipación a su graduación la cual había de venir a través de una definitiva experiencia con el Cristo (Léase Gá. 3:24, 4:7). Así como Dios ha usado objetos de la naturaleza para simbolizar la venida del Redentor (como Sol de Justicia, Raíz de David, el Cordero, el León de la Tribu de Judá, etc) en el Tabernáculo, el empleo diferentes objetos y muebles, en conexión con la adoración, ilustrando la perfecta salvación que había de venir. Cuando el israelita observaba la cortina blanca que rodeaba el Tabernáculo, podía comprender que su naturaleza pecaminosa le excluía de la presencia de Dios, pero al mismo tiempo, se sentía alegre de ver una puerta que le daba acceso. Frente a el estaba el hermoso altar de bronce que le hablaba del perdón del pecado que le separaba de Dios. Cuando observaba su representante, el sacerdote lavándose en el aguamanil antes de entrar en el Lugar Santo, comprendía que era necesario la limpieza y pureza para el servicio divino. Cuando el sacerdote encendía el hermoso candelero de siete brazos, conocía la verdad de la necesidad de la luz espiritual. La mesa con los doce panes le hablaba de la divina provisión del alimento espiritual. El altar de oro para el incienso al frente del velo le testificaba del poder y preciosidad de la intersección delante de Dios. Hasta aquí le era permitido al sacerdote llegar, pues el velo que separaba el lugar Santísimo le demostraba que todavía no había perfecto acceso a la presencia de Dios. Sin embargo el día de la expiación y reconciliación por los pecados del pueblo cuando el Sumo Sacerdote representando al pueblo, entraba en aquella misteriosa urna para rociar el asiento de la misericordia con sangre expiatoria, el israelita de discernimiento tenía que sentirse fortalecido al comprender que vendría un día cuando la perfecta expiación y reconciliación sería hecha. La humanidad no podía estar para siempre estudiando el A B C, o sea los primeros rudimentos del plan de redención, La sangre de toros y machos cabríos no podían para siempre limpiar la conciencia; el aguamacil no podía dar la verdadera limpieza espiritual; el hermoso candelero de oro no podía iluminar millones de corazones que yacían en tinieblas; los panes de la proposición no podían alimentar las multitudes y el altar de oro no podía rasgar los cielos y hacer que descendiera la perfecta salvación. Estas cosas solo eran las sombras que testificaban o simbolizaban la presencia y la venida de la realidad. Por eso después que el Cordero de Dios hizo la perfecta expiación, después que manifestó la luz que alumbra este mundo y el plan de vida se declaró y el Sumo Sacerdote y Santificador ascendió al verdadero Lugar Santísimo en los cielos mismos, después de todo esto vino y se manifestó, el templo (representando el tabernáculo en forma permanente) pasó a la historia. El templo y el tabernáculo llevaron su divino cometido de educar las gentes en las verdades que fueron cumplidas por el Señor Nuestro Jesucristo. “Es necesario que nosotros mengüemos para que El crezca”. UN PASO DE AVANCE EN EL PLAN DE REDENCIÓN.- El Tabernáculo representa un paso de avance en la revelación del plan de redención de Dios. La cruz estuvo eternamente en el corazón y mente de Dios en el cielo antes de ser manifestada en la tierra (1 P. 1:19,20). La gran necesidad de la humanidad después de su caída, demandó la manifestación de la cruz en la historia de la humanidad. La verdad del sacrificio reconciliador simbolizado por la cruz, fue primero revelada en la institución del altar, el antiguo sitio de adoración de los patriarcas. Luego en el Tabernáculo y el Templo, el plan de salvación fue revelado más completo. Finalmente en el crucifixión de Cristo Jesús, la cruz que había estado en el corazón y mente de Dios antes de la fundación del mundo, fue levantada en el Calvario. En vez de un altar, fue una cruz romana; en vez de un cordero, fue el propio hijo de Dios. Después de su trabajo de expiación, nuestro Señor Jesucristo resucitó y ascendió al Padre para allí continuar su trabajo de sacerdote haciendo intercesión por nosotros para que un día venidero reciba la adoración y alabanza de todas las huestes celestiales, los redimidos y de toda la creación que cantarán diciendo: “Digno es el Cordero que fue inmolado, de tomar el poder y riquezas y sabiduría y fortaleza y honra y gloria y alabanza” (Rev. 5:12). ETIQUETA SAGRADA.- Antes de que una persona pueda ser llevada a la presencia del rey y de la reina de Inglaterra, hay que instruirla cuidadosamente sobre el modo de vestir, la forma correcta de saludar a los monarcas, las palabras que han de pronunciar, en fin, es adiestrada en toda la etiqueta de la Corte. Se considera muy necesaria toda la cortesía, respeto y reverencia para poder entrevistar a estos representantes poderosos de la dignidad y potencia de todo un imperio. Así también, Jehová el Rey de toda la tierra, estableció reglas que habían de ser observadas por todo aquel que quería allegarse a El. El quiso desde el mismo principio de la vida nacional de su pueblo hacerles comprender que El era el Gran Rey, y que no estaba dispuesto a tolerar esa familiaridad que degenera en falta de respeto. Estas reglas así establecidas se encuentran en el Libro de Levítico, el libro de rituales sagrados del Antiguo Testamento. Dichas ordenanzas en resumen son: • Los sacrificios que indicaban a la gente que sin derramamiento de sangre expiatoria no había posible acceso a Jehová. • La orden de relación al lavado de manos y pies y de la ropa, les indicaba que un Dios Santo requería un pueblo santo. “Sed santos porque yo soy Santo” (Lev. 19:2). • La institución del servicio sacerdotal les daba la lección de que las gentes no eran dignas de directamente allegarse al rey y que necesitaban un mediador e intercesor. Aunque los reglamentos y ordenanzas del libro de Levítico, no cubre a los cristianos, el Nuevo Testamento contiene porciones que establecen una etiqueta espiritual, que nos enseña a nos entrar imprudentemente y sin preparación ante la presencia del Señor de Señores. PRÓXIMOS A LA TIERRA PROMETIDA.- En el capitulo introductorio hemos notado que el plan de redención por Dios como está relatado en las Escritura, no fue interrumpido por la flaqueza humana. El libro de Números contiene una revelación sobresaliente con respecto a esta verdad. (Núm. 14) Habiendo sido redimidos de Egipto por una poderosa manifestación del poder divino, donde recibió muchas evidencias de la presencia de Dios con ellos y donde se vio constituido como pueblo de Dios, Israel llegó a Cades en el desierto de Parán, el sitio de oportunidad y punto desde donde entrarían directos a Canaán. La historia de su descuido y castigo es familiar para todos. El plan de Jehová fue atrasado por la desobediencia de ellos, pero no derrotado, pues El dice: “Más ciertamente vivo yo, que mi gloria henchirá toda la tierra”. (Num. 14:21). De igual manera, a pesar de la falta de Israel en el Calvario, en el momento de su crisis nacional (Lc. 19:41-44), el mundo entero ha sido lleno de la gloria del Señor, pues con la caída de Israel la salvación vino a los gentiles y así como El ha visitado a los gentiles visitará otra vez en los últimos día a su pueblo, (Rom. 11:11-12). Pablo conociendo que la sabiduría del plan divino, no podía ser derrotada por la flaqueza e inconsistencia de los hombres, alegremente exclamó; “Oh profundidad de las riquezas...etc” (Rom. 11:33-36) La muerte del siervo de Dios, Moisés no interrumpió su plan. El Libro de Deuteronomio contiene los discursos de despedida de Moisés y el relato de su muerte. El obrero dejó de ser pero la obra continuó, el instrumento cumplió su tiempo de utilidad, pero el Obrero Divino buscó otro. Siempre que un Moisés muere, Dios tiene un Josué para que tome el puesto y siga adelante con las obras del plan divino.


CAPITULO IV

AISLAMIENTO Y DISPERSIÓN (JOSUÉ A ESTHER)

De aquí en adelante notaremos como el plan de Dios en preparar a su pueblo para la misión universal de llevar el conocimiento del verdadero Dios a todas las naciones fue dividido en dos etapas. Un período de dispersión, precedido por uno de aislamiento. Durante el último mencionado los Israelitas fueron separados de todas las naciones y durante el otro, se mezclaron libremente siendo dispersos entre ellas. I. AISLAMIENTO DE ISRAEL JOSUÉ A CRÓNICAS .- Durante este periodo, Israel permaneció en una tierra, siendo educado por las leyes e instituciones dadas a Moisés y bajo el ministerio de los profetas, inspirados por la esperanza de la venida del Reino de Dios. Antes de permitirles el mezclarse libremente con las demás naciones en su ministerio mundial de testificar al verdadero Dios y su Palabra, Jehová en su relación con Israel, puso un sello sobre el carácter de la nación cuyo carácter les ha hecho siempre y les hará diferentes a todas las naciones. Notemos ahora los varios aspectos de la separación de Israel: ESTABLECIDOS EN CANAÁN.- El Señor había prometido a Abraham que su simiente traería bendición a todas las naciones. Su descendencia formaría luego una nación, que vendría a ser el conducto de esta bendición. Esta nación recibiría una tierra que vendría a ser el lugar donde ellos se prepararía para su gran misión. Esta fue la tierra de Canaán, donde habría de ser el escenario en el cual la manifestación de Jehová mismo sería efectuada y donde se revelaría su gloria y la salvación del mundo. El libro de Josué nos relata como Israel se posesiona de su nuevo hogar. Jehová era el dueño de la tierra, empero otros inquilinos habían poblado su tierra antes que los Israelitas. (Gn. 15:16, Lv. 18:24-25). Por tanto el Señor de la tierra comisionó a Israel para que echara a los residentes indignos y tomara posesión de ella. La tierra realmente no pertenecía a los Israelitas, pero les fue arrendada bajo ciertas condiciones (Lv. 25:23). Si violaban esas condiciones serían expulsados (Lv. 26 y Deut. 28). LA LEY.- El ritual mosaico y todo el sistema del Judaísmo fue desarrollado y perfeccionado en la tierra prometida y llegó al pináculo de su gloria durante el reinado de Salomón. De que la ley de Moisés mantuvo al pueblo bien separado es prueba de la expresión de Pedro en Hechos 10:28. EL MINISTERIO DE LOS PROFETAS .- Mientras que el Ministerio Sacerdotal ayudó a mantener el pueblo separado de las demás naciones, el Ministerio de los Profetas, hablando generalmente, era hacer ver a los Israelitas el propósito de su separación (Is. 43:10-12 y 60:1-3). Durante el tiempo de apostasía nacional, los Profetas mantuvieron viva la llama de la religión vital (1 Reyes 18). En los tiempos de decaimiento nacional, ellos fortalecían a los fieles con la esperanza de la venida del Mesías, el cual habría de traer redención eterna. El trabajo del Espíritu de Dios por medio de los profetas, obró de tal manera en el carácter de Israel que lo hizo diferente a todos los otros pueblos. Esta verdad ha sido admitida prácticamente por todos los escritores judíos modernos, los cuales atribuyen ese algo misterioso en la manera de ser de los judíos, al Poder que trabajó con los Profetas. II. DISPERSIÓN DE ISRAEL ESDRAS A ESTHER.- En su naturaleza el período de dispersión fue misionero, intentado para preparar el mundo gentil para la venida de Cristo. Aunque la experiencia de cautividad que luego resultó en la dispersión, fue seguida de juicio de Dios y no parecía que Dios le hacía bien, ella fue una de las cosas que conjuntamente obraron en el cumplimiento del propósito de Dios. Es interesante notar que cuando Dios disciplinó a su pueblo, lo mandó al mismo sitio donde le habló a Abraham de la redención del mundo, a Babilonia. Tal vez fuera con la idea de dar a las gentes una lección de Fe. Veamos ahora como fue que las experiencia prepararon a Israel para su trabajo: • Retornaron de Babilonia sanados de la enfermedad de la idolatría, transformación necesaria para aquellos que estaban llamados a testificar la unidad y espiritualidad de Dios.
• Trajeron un más amplio y profundo crecimiento del carácter y la naturaleza de Dios. Después de la destrucción de su templo, ellos comprendieron que Jehová no se limitaba a ningún edificio especial, sino que moraba en todo aquel de contrito corazón y abatido de espíritu. Cuando por un tiempo cesaron los sacrificios ellos vieron que El aceptaba los sacrificios de adoración sincera y una vida rendida a El.
• El contacto con gente extranjera, abrió su visión de tal manera, que gradualmente la verdad nació a ellos y entonces pudieron impartir la religión a las otras gentes. Bajo las enseñanzas de los profetas, los cuales había enseñado la redención universal y cuyos mensajes fueron estudiados con ahínco por los desterrados, la conciencia de ellos les hizo ver que eran los testigos del Señor a los gentiles para brillar en medio del pecado y la idolatría.
• Al retornar no volvieron ya como un cuerpo político, sino como una congregación religiosa cuya función era desarrollar una vida espiritual basada en Moisés y los profetas preservar y dar al mundo esas escrituras que hablaban del Redentor que habría de venir. Jerusalén fue restaurada no como un gran centro nacional como cuando David y Salomón, sino como un cuartel espiritual para la nación esparcida y como un departamento de información sobre las verdades divinas, al cual más tarde vendrían los gentiles preguntando, ¿ Dónde es que ha nacido el Rey de los judíos?
• Según el pueblo empezó a sentir el peso de la opresión de los gentiles y de su propia debilidad, empezó a clamar por la venida del Mesías que había de destruir al opresor y establecer su propio reino. Cuando las voces de los profetas vivientes fueron apagadas, los judíos cayeron sobre sus mensajes y se calentaron así mismos al fuego flamante de la profecía mesiánica, de tal manera que cuando Jesús apareció, había la extensa expectación de que el reino estaba a la mano. Después del retorno del cautiverio, aquellos judíos que vivían en tierras extrañas le era imposible asistir a los servicios del templo regularmente; por lo tanto para poder llenar la necesidad espiritual de ellos y para proveerles un centro de reunión en las diferentes ciudades donde vivían fueron organizadas sinagogas (casas de congregación) donde se oraba y se leían y explicaban las Escrituras. La misión de las sinagogas en el plan de Dios fue introducir su palabra escrita al mundo gentil y así esparcir las nuevas de gozo de la venida del Salvador de las naciones. Las sinagogas ganaron muchos prosélitos (convertidos) de entre los gentiles, muchas de los cuales vinieron al evangelio enseguida que se les predicó (Hch. 13:43). Fue durante este período donde se empezaron a levantar los escribas, quienes copiaban e interpretaban las Escrituras (Esdras fue uno). Debe notarse que al mismo tiempo que el contacto externo crecía entre Israel y el pueblo gentil, también se efectuaba una rígida separación interna. Este paso comenzó por Esdras y Nehemías, los funcionarios del movimiento religioso que se basó en la estricta observancia de la ley de Moisés, teniendo por lema la palabra “SEPARACIÓN”. En el libro de Esdras capítulo 9 y 10 podemos ver el ejemplo de los métodos de estos dos reformadores celosos. Cuando Esdras vino a Jerusalén, recibió el golpe de encontrar muchos de su pueblo casados con mujeres pecadoras. Después de un servicio de aflicción y confesión pública, el les mandó a echar fuera sus compañeras extranjeras. Aunque para algunos esta regla suene un poco dura en estos días, ella salvó a la nación espiritualmente, manteniéndoles separados. Sin esta estricta acción, la nación judía hubiese sido como un río sin rivera, que se pierde en los pantanos y ciénagas. Con este período el gobierno de los profetas terminó y el gobierno de los sacerdotes dio comienzo. Aunque el gobierno de los sacerdotes se convirtió en formalismo y carecía de la inspiración y poder que tuvieron los profeta, aún así rindió un importante servicio pues mantuvo a la gente en contacto con la ley de Moisés. Desde entonces, hablando figuradamente la nación entró en un período de silencio profético de 400 años, silencio que al fin fue roto por la voz de uno en el desierto que decía: “Arrepentíos y convertíos que el reino de los cielos está cerca”. BOSQUEJO DE LA HISTORlA AISLAMIENTO Y DISPERSIÓN ISRAEL BAJO LOS JUECES: Israel bajo el mando de Josué toma a Canaán. Bajo los jueces la nación guerrea con tribus separadas. Tiempo de anarquismo, una historia de pecado, servidumbre, sufrimientos y libertad. Samuel, último juez unió las naciones bajo control de un rey, Saúl. EL REINO UNIDO:
1. Historia de Saúl, rey que perdió su corona .
2. Historia de David, rey estadista, poeta y guerrero que organizó un gran imperio.
3. Historia de Salomón, cuyo reinado comenzó con gloria y terminó con desastre. EL REINO DIVIDIDO: Historia de Israel, una triste historia de guerras, conflictos religiosos, usurpaciones y crímenes, predicaciones de Elías, Eliseo, Oseas y Amós cautividad e las tribus de Asiria, de donde nunca retornaron como nación. Historia de Judá, el reino del Sur sobrevive al del Norte por unos 100 años. Políticamente : intrigas políticas, invasiones extranjeras, alianzas y tratados con otras naciones, guerras y alianzas con el reino del Norte, cautividad en Babilonia. Religiosamente : historia de reyes religiosos en debilidades, apostasías y reformas, los mensajes de los profetas rechazados. Finalmente, antes del enfriamiento y la apostasía, viene el juicio divino. LA CAUTIVIDAD: Setenta años en Babilonia
Profecías de Ezequiel y Daniel
Principio de la dispersión EL RETORNO: Favor de Ciro, rey de Persia
Retorno del residuo bajo el mando de Zorobabel, primer gobernador.
Reconstrucción de! templo. Predicación Hageo y Zacarías.
Esdras, el escriba, enseña la ley y trae avivamiento religioso.
Nehemías nombrado gobernador; reconstruye las murallas y establece reformas. BOSQUEJO DEL PLAN AISLAMIENTO Y DISPERSIÓN AISLAMIENTO: Israel enseñado en la religión. Establecimiento en Canaán, como la escuela para la preparación para la misión mundial. La disciplina de la ley y el ritual, educación y separación. Ministerio de los profetas, quienes mantenían al pueblo en responsabilidad de su divino llamamiento. DISPERSIÓN: Israel propagando su religión. La nación curada de la idolatría.
EI contacto con los gentiles abrió su visión.
La nación retornó, no como un cuerpo político, mas como una congregación religiosa.
La opresión gentil les hizo clamar por la Venida del Mesías.
Establecimiento de la Sinagoga. La Ley y los profetas predicado a los gentiles.
Estricta separación bajo Esdras, en el mundo pero no de él.
Terminación del ministerio profético. Los sacerdotes guardan la nación en separación y los escribas preservan la palabra.


CAPITULO V

EL CORAZÓN DEL ISRAELITA (JOB A CANTARES)

La relación de los libros proféticos con el resto del Antiguo Testamento, puede ser descrita de la manera siguiente: • Los libros históricos nos hablan de los hechos de Israel. • Los poéticos nos hablan de sus sentimientos. • Los proféticos nos hablan de sus predicciones. Estos libros nos revelan las emociones y las hondas experiencias de la nación escogida, lo que sufriera mientras esperaba la manifestación de la redención divina. Oímos como responden los corazones al trato de Dios para con ellos, en cuya experiencia, fuera ya agradable o amarga, pedíanle viniese en su ayuda. Por esto, daremos por título a esta parte “Corazón del Israelita”. EL LIBRO DE JOB En el curso de sus experiencias, los santos del Antiguo Testamento pasaron por cosas que parecían estar testificando contra el amor de Dios, su justicia y su plan de redención. El libro de Job trata un problema que parece dejar perplejo al que lo lee y penetra la cuestión. ¿Por qué sufre el justo?. Este libro fue escrito para enseñar al justo que no debe criticar a Dios en sus caminos, los cuales vienen a ser nuestro progreso hacia delante; y que sí debe esperar en fe hasta ver claro el fin que Dios se propone con el hombre y hasta que pueda ser visible. Siendo que es un Dios Omnipotente, Todopoderoso, todo amor, hará que todo obre para bien de su pueblo (Stg. 5:11). LOS SALMOS El libro de los Salmos era el precioso himnario del pueblo judío. Siendo que los himnos nacen de experiencias espirituales, podremos encontrar en los salmos un récord completo de las emociones de la vida espiritual de los santos del Antiguo Testamento, cubriendo toda la escala de sus experiencias con Dios y el hombre. El es ahora nuestro himnario también. Se dice que un gran fuego vino a destruir todos los viñedos en una región de Europa. A primera vista parecía una gran pérdida, pero lo perdido en este fuego resultó en ganancia, pues el fuego vino a descubrir una mina de plata que había en la roca que se encontraba en aquella región. De igual manera el fuego del Espíritu de Dios se extendió sobre todos los creyentes del Antiguo Testamento calentando, purificando, purgando y alumbrando. Este fuego ha dejando descubierta para nosotros una vena de precioso metal, el cual podemos extraer para el enriquecimiento de nuestras vidas. Así como Pedro fue amonestado a fortalecer y animar a sus hermanos después de la dolorosa experiencia de haber negado a su Señor, así fue el propósito de Dios recopilar la infinidad de experiencias de estos creyentes del Antiguo Testamente para que hoy sirvan para nuestra amonestación y confortamiento. A medida que vamos leyendo el libro vamos descubriendo que estamos en el servicio de testimonios de la iglesia del Antiguo Testamento. Nos habla de sus experiencias de amarguras y sufrimientos, de tinieblas espirituales, separación y de sus debilidades morales. Ellos tienen cuidado de decir que el Señor los libró de todos sus dolores y que les impartió el gozo de su entera salvación. “Liberación” es una de las palabras más hermosas de este libro. Leyendo el libro también nos encontramos en servicio de oración de la iglesia antigua. Mientras en los libros históricos Oímos a Dios hablando del hombre, y en los proféticos le Oímos hablando al hombre, en los Salmos el hombre hablándole a Dios, derramando su alma en petición, adoración y confesión. Sin que hayamos leído muy a fondo, nos encontramos que estamos en un gran servicio de alabanzas. En relación con el plan de salvación o redención, el cual es nuestro tema, Oímos himnos en medio de la noche, saliendo de lo más profundo de sus corazones y cuando el plan de Dios parecía ante sus ojos irse al suelo (Lea Salmos 89:38-52), Oímos también himnos de coronación, celebrando la Venida del Señor (Sal. 72). El libro de los Salmos concluye con un gran coro de aleluyas, profetizando a nosotros el tiempo cuando los salvados congregados del trono en derredor formaremos un coro para adorar al que nos amó y nos limpió de nuestros pecados con su sangre. EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS Mientras estaban en espera de la futura redención, los israelitas no podían olvidarse de sus deberes presentes. Por tanto, por medio del don de sabiduría divina, Salomón y otros escribieron las verdades contenidas en el libro de Proverbios, como mandamientos divinos contra una vida mundana y como faro y guía para el cumplimiento de los deberes cotidianos. ECLESIASTÉS En el curso de la experiencia de la nación, muchos dejaron de temer al Señor, cuyo temor era y es “El principio de la sabiduría”; y de tiempo en tiempo se convertían o se hacían escépticos con relación a la justicia y propósito de Dios con sus criaturas. Uno de estos fue el escritor de Eclesiastés, Salomón, rey de Jerusalén. Después de su caída intentó buscar satisfacción en las riquezas, placeres, sabiduría y en públicas ejecuciones. El resultado de su búsqueda está expresado en el tener siempre que recurrir el melancólico estribillo de “Vanidad de Vanidades”, todo vanidad. El escritor por fin, a través de su decaimiento moral y perplejidad intelectual, trabajó la salida que le permitió pronunciar el claro y terminante testimonio: “Teme a Dios y guarda sus mandamientos porque esto es el todo del hombre”. Porque Dios traerá a juicio toda obra, el cual se hará sobre toda cosa oculta, buena o mala. EL CANTAR DE LOS CANTARES En esta gran melodía de amor del Antiguo Testamento, se nos enseña el mutuo amor de Dios y su pueblo tipificado en el amor de novios. Este precios canto testifica que “las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaría” (Cnt. 3:7).


CAPITULO VI

LOS PREDICADORES DE ISRAEL (ISAIAS A MALAQUIAS)

¿QUIERES FUERON? Es el concepto popular de que los profetas hebreos fueron personales misteriosos, no de este mundo, que empleaban todo su tiempo tratando de escudriñar el futuro. Es verdad que ellos predijeron eventos futuros, pero ello fue porque era parte de su mensaje, pues ellos tuvieron siempre un mensaje concerniente a los eventos de sus días. Aunque verdaderamente ellos estaban en contacto con el más allá, no dejaban por ello de ser hombres también sujetos a pasiones similares a las nuestras, (Stg. 5:17). Eran creyentes ordinarios, los cuales se fueron haciendo extraordinarios a medida que iban siendo abrazados por el fuego del Espíritu de Dios, (2 P. 1:21). La naturaleza del ministerio profético puede hacerse clara poniéndola en comparación con la del ministerio sacerdotal, también divinamente ordenado: SACERDOTES PROFETAS 1. De una sola tribu, Leví y del sexo masculino.
1. Podían ser de cualquier tribu. La mujer podía también profetizar. 2. Sus cualidades requeridas estaban prescritas en rígidas ordenanzas.
2. Eran hijos libres del Espíritu cuya única cualidad requerida era que el Espíritu de Dios fuera sobre ellos. 3. Representaban la estabilidad de la religión organizada.
3. Representaban el cambio divino de instituciones con el objeto de afrontar nuevas circunstancias. 4. Eran los hombres del pasado impartiendo el conocimiento de revelación existente.
4. Eran los hombres del futuro trayendo nuevas revelaciones para afrontar nuevas situaciones y abriendo nuevo cauce a las corrientes de inspiración. 5. Generalmente hablando, representaban el hombre ante Dios y esperaban que el pueblo viniera a ellos.
5. Generalmente, eran representantes de Dios con el hombre y se tomaban la iniciativa de ir tras el pueblo para darle el mensaje. LO QUE ELLOS VIERON MIRANDO AL PASADO:
Aunque los profetas traían muchas revelaciones, estaban basadas en promesas y pactos ya prometidos y proclamados en tiempos ya pasados. La promesa de redención según lo encontramos en Gn. 3:15, es una de las bases fundamentales del mensaje de los profetas; pues ellos eran heraldos de una redención que había de empezar por Israel y Palestina hasta incluir a toda la tierra con sus habitantes. Esta redención sería el cumplimiento del pacto hecho con Abraham. (Mi. 7:20). Ellos reprendía al pueblo por estar violando la Ley de Moisés; y cuando Israel desobedeció los dos primeros mandamientos, ellos le acusaban de estar cometiendo un adulterio espiritual, (Jer. 3:20). Mirando hacia atrás a David, los profetas hablaron de Uno que se levantaría de su casa, el cual sería Rey Universal, (Is. 9:6-7). MIRANDO AL FUTURO:
Cuando miraban al futuro a ellos les era permitido ver al Mesías en dos aspectos: en su sufrimiento y muerte, (Is.53), y en su coronación y ensalzamiento, (Jer. 23:5-6). En 1 de P. 11:10-11, podemos ver que los profetas se encontraron en perplejidad cuando ellos trataban de explicarse como sería posible que el Mesías pudiera padecer, morir y aún así ser coronado y ensalzado. Su perplejidad se dejó ver en la experiencia de algunos rabinos judíos, los cuales al encontrarse en dificultad de este problema, han enseñado como solución que han de venir dos Mesías, Mesías por José, quien habrá de ser muerto en guerra con los gentiles, y Mesías por David, quien vendrá a reinar en gloria Los profetas no podían interpretar esta rev. Peculiar porque a ellos no se les había revelado la verdad de que el Mesías había de venir dos veces, y que en el período que transcurriría entre estas dos venidas, habría de levantarse un cuerpo de creyentes que se llamará la iglesia, en la cual judíos y gentiles, se unirían en servicio al solo Dios, (Ef. 3:3-6) LO QUE ELLOS PREDICARON:
Los profetas tuvieron un mensaje en el cual relacionaban el pasado con el presente y el futuro. El mensaje retrospectivo relacionando al pasado. Los profetas eran los intérpretes de la historia judía, la cual usaban como base de sus mensajes, trayendo al pueblo las lecciones que extraían de ella. El mensaje de actualidad relacionando el presente. En relación con este aspecto de su mensaje, los profetas se presentaban como los poderosos predicadores de la religión espiritual. Los sacrificios fueron divinamente ordenados, pero cuando la gente ofrecía sacrificios y no obraban justicia y no vivían una vida de rectitud, los profetas se levantaban a denunciar la formalidad en el nombre de Jehová (Is. 1:10-17; Os. 6:6, Am. 5:21-24). Los profetas reprendían esa tendencia que hay en la naturaleza humana de sustituir el símbolo por el objeto simbolizado, de adorar al símbolo, antes de adorar y practicar lo simbolizado. Hace años el café de Kentucky que estaba sembrado en el valle de Missisippi estaba a punto de exterminarse. La cáscara era tan dura que al germen de vida en los granos se le hacía difícil reventar. Así hubo en Israel un tiempo cuando la dura cáscara del formalismo amenazaba destruir el germen vital de la religión. Entonces, ante el peligro, viene el profeta con el martillo de la Palabra de Dios y empieza a dar golpes sobre el duro casco del ritualismo, (Jer. 23:29). Después del decaimiento de una religión de justicia práctica, viene por consecuencia la apostasía, la cual siempre en seguida del juicio. El mensaje profético; relacionando el futuro. Los profetas hablaron del día del Señor, cuando Israel, a través de mucha tribulación sería purificada y sus enemigos castigados. Entonces vendrá el reino del Señor, cuando Israel se reuniría en Palestina bajo el Mesías y cuando los gentiles sean convertidos y Jerusalén reconocida como centro espiritual. LOS PROFETAS LA NOBLE COMPAÑÍA Presentamos al lector estos hombres de Dios, cuyo ministerio ha sido el tema de este capítulo. ISAÍAS : El evangelista del Antiguo Testamento, cuyo libro abunda en predicaciones acerca del Mesías y su Reino. JEREMÍAS : El profeta llorón, cuyo ministerio, antes de la destrucción de Jerusalén puede calificarse como el de un heraldo que camina delante del reo sentenciado, proclamando su crimen. El fue el profeta que mojó su pluma con lágrimas para describir la destrucción de la ciudad amada. EZEQUIEL : El profeta de los desterrados, quien ejerció un ministerio personal con los judíos en Babilonia, cuando la vida nacional de Israel fue destruida. El vio la gloria apartándose del templo a causa de la apostasía de Judá. El vio el retorno en los últimos días del templo Milenial (Jehová Shamma). DANIEL : El profeta de los tiempos de los gentiles, quien predijo el levantamiento de los grandes imperios del mundo, y su caída a la Venida del Reino del Hijo del Hombre. OSEAS : El profeta del corazón destrozado, quien a través de la amarga experiencia que tuvo con su mujer infiel, conoció el amor de Jehová para con aquel pueblo apóstata de Israel. JOEL : El profeta del Pentecostés, quien nos dice que Dios derramará de su espíritu sobre toda carne. AMOS : El pastor profeta, quien hizo una grande y poderosa campaña en pro de la “religión antigua” donde la justicia corría a torrentes y el juicio como corriente impetuosa. ABDÍAS : El profeta de la sentencia contra Edom, quien predijo la destrucción del enemigo más implacable de Judá. JONÁS : El profeta misionero que aprendió por medio de una extraña y dura experiencia que Dios ama a los gentiles al igual que El ama a Israel. MIQUEAS : El amigo del pueblo, quien predijo contra las debilidades de las clases gubernamentales. NAHUM : El profeta de la destrucción de Nínive y quien anunció la destrucción del más cruel opresor que tuvo Israel, Asiria. HABACUC : El profeta confundido, quien no pudo comprender porque Jehová tardaba tanto en castigar a su pueblo por su pecado; el cual enigma se le hizo más incomprensible cuando se le dijo que los caldeos habían de ser el instrumento por el cual había de venir el juicio. El pudo vencer su perplejidad por medio de este principio: “El justo vivirá por la fe”. SOFONÍAS : El profeta del avivamiento en tiempo de Josías. Por medio de sus fuertes predicaciones contra el pecado ayudó grandemente al arrepentimiento de Judá. HAGEO : Los profetas de la reconstrucción del templo. MALAQUÍAS: El último de los profetas del Antiguo Testamento, quien trajo las últimas exhortaciones del Antiguo Testamento, recordando la Ley de Moisés y la última profecía, la venida de Elías, el precursor del Mesías.


CAPITULO VII

EL PERÍODO EN EL TUNEL

Anteriormente se hizo mención del túnel del silencio profético, el cual se extendió desde el tiempo de Malaquías hasta el nacimiento de Cristo. Aunque este período de la historia judía ha sido descuidado por los cristianos, sería de gran provecho presentar un resumen de la historia de fortuna del pueblo escogido durante aquellos años. Un estudio del libro de Esther nos ayudaría a entender mejor la relación que tuvo Dios para con su pueblo durante este período. La extraña característica de este libro, describiendo la liberación de los judíos del poder de un enemigo cruel, es que él no contiene en ningún versículo el nombre de Dios; pero a pesar de que su nombre no está mencionado su mano está claramente manifestada. Aún continúa con su pueblo. Solo que ahora está escondido tras las escenas de la historia, controlando las naciones y los individuos y secretamente observando y velando sobre los suyos. Cuando Israel partió de Egipto. El libertó la nación manifestando abiertamente su poder; pero en la historia de este libro. El se mantiene oculto, trabajando por conductos naturales y usando instrumentos humanos. Esta misma fue la relación para con los judíos durante aquel período de 400 años, en todo el cual no hubo visión de Dios abierta. El pueblo no entro en este oscuro túnel a oscuras. A ellos les fueron dadas dos luces: una guía para el presente, la Ley de Moisés, y una esperanza para el futuro, la Venida del Mesías precedida por Elías, (Mal. 4:4-6). Cuando la nación salió del túnel, encontró a la puerta esperándole un severo predicador de la Ley. Juan el Bautista, el cual predicó en el espíritu y poder de Elías. El fue quien presentó al Mesías, Jesús de Nazaret, al pueblo. EL PERÍODO PERSA (530 a 333 A. C.) Después del período de la cautividad, Babilonia cayó en manos de Ciro, Rey de Persia, a quien Dios usó para restaurar a Israel a su tierra. Bajo el gobierno Persa, los judíos gozaron de paz. Retornaron de Babilonia con conocimientos de cultura y literatura, preparados para copiar y diseminar la Palabra escrita. Este trabajo, encargado en articular a una clase de hombres llamados Escribas, de los cuales Esdras, es el primero mencionado en las Escrituras. Ahora que la fuente de las vivas aguas de la inspiración había cesado, el trabajo de los Escribas vino a ser como el de un acueducto que trae las aguas desde los distantes depósitos al pueblo. Luego los Escribas se convirtieron en intérpretes de las Escrituras, pero sus exposiciones no eran especialmente inspiradas, basadas casi todas sobre tradición (Mt. 7:29): Aún con todo ello, el trabajo de los Escribas fue para la Palabra lo que el invierno es para la semilla, la conserva en la tierra hasta la primavera próxima. En lo espiritual este período se caracterizó por la formalidad de una adoración dirigida por un sacerdocio corrompido y por su creciente orgullo nacional hacia el mundo Gentil. EL PERÍODO GRIEGO (332 al 167 A.C.) Alejandro El Grande, rey de Macedonia, por medio de sus grandes victorias, vino a ser el fundador de un poderoso imperio. Donde quiera que él iba, allí esparcía la cultura y el lenguaje griego, pavimentando así el camino al cristianismo, proveyendo un lenguaje universal. El tuvo buen trato para con los judíos y los alentó para que habitaran a Alejandría, una ciudad egipcia fundada por él. Esta ciudad vino a ser un gran centro de cultura hebrea y gentil, donde estudiantes de ambas razas se instruían y cambiaban sus opiniones unos a otros. Cuando se instalaron en Egipto, los judíos empezaron a traducir las escrituras al griego, dando así a los gentiles una oportunidad de estudiar la palabra de Dios en un idioma que les era conocido y en la mayor parte del mundo entonces conocido. Las ideas griegas, sus costumbres y su estilo de oratoria empezaron a ser usados por los judíos.
Se ponían nombres griegos; concurrían a sus juegos y estudiaban filosofía griega. Al pueblo de Jehová le amenazaba un peligro que sutilmente se estaba introduciendo. La cultura griega con su ensalzamiento de hombres y su indiferencia al pecado, estaba destruyendo al judaísmo. Había una actitud general de mundanalidad. Durante este estado de cosas el pueblo judío se dividió en dos clases. Unos presentando entre las masas “un movimiento de santidad”, pidiendo una rígida separación de los gentiles y su cultura. Su lema era proteger la Ley de Moisés de los ataques de los pecadores y de que los comprometedores judíos, no le fueran a hacer vana. La otra clase representando al partido mundano pedía la conformidad con los gentiles. Su lema era remover las costumbres judías y de la religión todo aquello que era ofensivo a sus vecinos pecadores y hacer así desaparecer la línea de separación. El primer partido cavó una zanja para mantener a los gentiles a una distancia, y el segundo fabricó un puente que les invitaba a la amistad. La primera clase se componía de patriotas devotos con ardiente amor por la Ley de Jehová; la segunda clase se componía de los que fácilmente se mundanalizaban que no tienen entusiasmo, con pocos principios y sin fe. La primera clase fue conocida como los fariseos y la segunda como los saduceos. LA PERSEJUCIÓN DE ANTIOCO Y LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (166 al 163 A.C.) La libertad vino para la verdadera religión en forma de una terrible persecución. La enemistad de los gentiles probó ser más beneficiosa a los judíos que su amistad. Antioco Epifanio Rey de Siria, hombre peculiar, combinación de buenas y malas cualidades, después de acallar una rebelión en Jerusalén, decidió destruir la religión judía. Al tratar de hacerlo quiso destruir el espíritu nacional para evitar disturbios futuros.
Como inspirado por el malo, él profanó el templo ofreciendo en el altar el sacrificio de una cerda; ordenó que todas las copias de las Escrituras fueran destruidas e hizo llamamiento a los judíos para que adoraran en altares inmundos, amenazándolos con duros castigos si no le obedecían. Aunque muchos apostataron, miles prefirieron sufrir hasta morir por su religión. El Dios de Israel no en vano enseñó a su pueblo. Últimamente a la insistencia de Matatías, sacerdote, de los judíos se rebelaron. Bajo el mando de su hijo, Judas Macabeo, (el martillo), ellos derrotaron al regimiento Sirio y ganaron su independencia. En medio de grandes regocijos, el templo fue limpiado y la antigua adoración restablecida. Desde entonces los judíos celebran esta independencia en la Fiesta de la Dedicación. GOBIERNO DE LOS MACABEOS (162-40 A.C.) Por muchos años el pueblo fue gobernado por reyes sacerdotes descendientes de Matatías. Pronto se notó que los judíos al ganar su libertad política, habían perdido su poder espiritual. El reino de los Macabeos se fue destruyendo por las contiendas, guerras civiles, corrupción en el templo y persecución de los Fariseos. Últimamente debido a una disputa entre los miembros de la familia que reinaba, tuvieron que recurrir a Roma. Esto permitió que dicho imperio tuviera su entrada en el país y tomar así posesión de Palestina; en el 37 a.C. El imperio romano les puso como rey a uno que era mitad judío y mitad edomita, a Herodes el Grande, en cuyo reino fue nacido el verdadero Rey de los Judíos, Jesús el Cristo. CAPITULO VIII LA REDENCION MANIFESTADA (LOS 4 EVANGELIOS) En el Antiguo Testamento hemos visto la preparación de la Redención. En el Nuevo Testamento veremos: La Redención manifestada (Los 4 Evangelios)
La Verdad de la Redención propagada (Los Hechos)
La Verdad de la Redención explicada (Las Epístolas)
Cumplimiento del Plan de Redención (Revelación) TODO UN MUNDO PARA EL COMPLETO EVANGELIO El Redentor, prometido desde el amanecer de la historia, simbolizado en los tipos del ritual mosaico, cantado en los Salmos y proclamada por los Profetas, fue enviado “Al cumplimiento de los tiempos”, (Gal. 4:4), tiempo en el cual el mundo lo necesitaba y cuando en muchas formas el mundo estaba preparado para recibirle. El mismo Dios que sembró el Evangelio había preparado el terreno; El, que adiestró a los judíos para que tomaran parte de su programa redentivo, y también había trabajado en la historia, preparando así a los Gentiles para que recibieran las Buenas Nuevas.
Cuando Jesús apareció, las siguientes condiciones demostraron que el mundo estaba preparado para recibirle: • HABÍA UN IMPERIO UNIVERSAL.- Los romanos por medio de sus conquista, habían unido la mayor parte del mundo entonces conocido, en una gran nación, donde la ley y las ordenanzas eran obligatorias y cuando los pueblos vinieron a estar conectados por magníficos caminos. Así fue como pudieron los predicadores del evangelio caminar con ligereza de un pueblo a otro. • HABÍA ENTONCES PAZ UNIVERSAL.- La confusión y la agitación que produce una guerra hubiera servido de estorbo al desarrollo de la primera semilla del cristianismo plantado. • HABÍA UN LENGUAJE UNIVERSAL.- El griego era el idioma que se hablaba a través de todo el imperio romano. El evangelio predicado y escrito en este idioma; uno de los más perfectos, podía ser entendido por las gentes en todas las partes del imperio. • HABÍA UNA NECESIDAD UNIVERSAL.- “Corromper y ser corrompido en el espíritu de todos los tiempos” dijo un escritor romano. Las masas en general hambreaban por conocer la verdad divina para que les alumbrara y le guiara; estaban ansiosas del poder divino que les salvara de sus pecados. • HABÍA UNA EXPECTACIÓN UNIVERSAL.- Los judíos que estaban espera de la venida del Gran Rey, llevaron esta esperanza a todos los sitios que iban. En el Este la expectación general era de que un Rey nacería en Judea, el cual habría de gobernar al mundo. EL CRISTO DE LOS EVANGELIOS PARA TODO EL MUNDO Imagínese que usted es un misionero y que como tal a tenido éxito en llegar hasta una tribu que nunca ha oído la historia de Jesús, pero que a causa de las necesidades de otras tribus por trabajar, usted solo puede estar un corto tiempo con esta en este viaje.
Por tanto, usted sabe que hay que referirle la historia de cierto modo que aquellos que pudieran morir, antes que usted u otro misionero volviera a ellos, crean en la salvación y la reciban. ¿Cómo relataría usted la historia? Sugerimos la siguiente: TREINTA AÑOS DE ESPERA El nacimiento de Juan, el Bautista, precursor de Jesús, fue anunciado por un ángel a Zacarías su padre el cual estaba oficiando sus deberes como sacerdote en el Templo. En aquel mismo tiempo el mismo mensajero vino donde los padres de Jesús y les dijo en diferentes ocasiones, que les nacería un hijo, sobrenaturalmente engendrado del Espíritu de Dios cuyo nombre sería Jesús, pues El salvaría a su pueblo de su pecado. Este anuncio fue una sorpresa para ellos pues entonces sólo eran novios. Humildes pastores fueron los primeros en gozarse al adorar al recién nacido el cual había de ser el Gran Pastor de los hombres. Luego en el templo, dos santos ancianos judíos, esperaban la llegada del Redentor, y contemplaron al niño que había de ser la Gloria de Israel y la Luz a los gentiles. De la parte Este (oriente) del globo vinieron representantes de los gentiles a adorar al bebé y ofrendar sus dones a sus pies; acción típica del tiempo cuando las naciones del mundo tendrían que inclinarse ante El como Rey. El enemigo de la humanidad no fue tonto. Su intento para destruir al niño nacido de una virgen, por medio del cruel rey Herodes, fue frustrado. El niño fue protegido siendo llevado a un país gentil. Egipto, y de allí a una humilde aldea de Galilea. Nazareth, donde El creció hasta llegar a la edad viril. Sólo una historia es relatada de sus días de niñez, en la cual conocemos que a su edad de doce años, ya El sabía que era el Hijo de Dios y que estaba divinamente llamado a una grande obra. Para nosotros los diez y ocho años que siguieron son años de silencio. EL AÑO DE PEQUEÑOS PRINCIPIOS El gran día vino cuando Jesús había de ser divinamente ordenado para su misión y ser públicamente presentado a la nación. El abandonó a Nazareth, y se encaminó hacia el sitio donde su primo Juan estaba predicando y bautizando las gentes en preparación para la venida del Gran Rey. Mientras El, que era sin pecado, se estaba sometiendo a este rito, la unción del Espíritu para servicio vino sobre El y desde el cielo se oyó la confortadora voz de su Padre Celestial. ¿Cómo había El de usar ahora este poder y con qué propósito? Para decidir esto, divinamente El fue guiado (llevado) hasta el desierto. Allí El resistió a las pecaminosas sugestiones del enemigo y determinó que su poder había de ser usado para levantar la humanidad caída y sufrida y no para Sí; y que en vez de métodos mundanos y políticos, El tenía que emplear los espirituales. En lugar de levantar su reino a fuerza de espada, El tenía que establecerlo a través del poder amante de su cruz. El comenzó su ministerio y empleó como ayudantes suyos humildes pescadores. Durante este año El obró su primer milagro; echó fuera los mercaderes y cambistas que negociaban en la casa de su Padre y tuvo una importante entrevista con un gran gobernador judío, Nicodemo, el cual ansiaba conocer el camino de la salvación. EL AÑO DE POPULARIDAD - LAS GENTES ACUDEN El efecto de la unción que Jesús recibió en el Río Jordán, fue notado inmediatamente. Mientras El manifestaba su poder sobre las enfermedades, sobre los muertos, demonios y sobre la naturaleza, y mientras El predicaba y enseñaba con una autoridad que no se veía en los maestros religiosos de aquellos días, multitudes de todas partes de la nación empezaron a acudir en busca de instrucción y sanidad. Sabiendo de antemano que después de su muerte expiatoria, un movimiento mundial había de ser establecido para propagar sus doctrinas y las Buenas Nuevas de salvación, El escogió doce hombres conocidos por apóstoles, a los cuales especialmente adiestró para que fueran los primeros líderes de este movimiento. Además escogió otros para que le ayudaran en su obra. EL AÑO DE OPOSICIÓN - LAS GENTES LE ABANDONAN La pureza, veracidad, bondad y propio sacrificio, manifestados en el ministerio del Gran Maestro tuvieron que batallar contra la oposición del pecado, el orgullo, egoísmo y la ignorancia humana. Los fariseos, el partido de religiosos justificados en su propia justicia, se le opuso porque El castigaba su formalidad e hipocresía y porque El se mezclaba con los más pecadores y degradados Los saduceos, el partido político temía que su popularidad llegara a ocasionar una revelación en la cual iban a perder la poca libertad que Roma les estaba dejando gozar. Las gentes, a pesar de que le aceptaban como un Gran Profeta, no querían aceptarle como el Rey y Redentor prometido por el hecho de que enseñaba que su Reino era un Reino espiritual que había de establecerse en el corazón de los hombres y ellos lo que esperaban era un reino material que había de establecerse con la fuerza armada. Sus propios familiares no lo entendieron. Su popularidad llegó al pináculo, cuando milagrosamente dio de comer a cinco mil personas; pero el mismo le dio el golpe de muerte rehusando en esa misma ocasión, ser proclamado por la multitud como Rey, y predicando que El había venido para dar su vida por muchos. Desde luego, muchos de sus seguidores le abandonaron. Desde que Pedro confesó que El era el Mesías, el Hijo de Dios, empezó Jesús a enseñar y a decir a sus discípulos acerca de los sufrimientos, y la muerte que le esperaban. Para darles valor ante esta desagradable revelación, El les permitió a algunos de ellos verle glorificado, como simbolizando su gloria venidera. Luego la resurrección de un muerto le hizo popular por algún tiempo en Jerusalén, por lo cual los gobernantes en consejo determinaron matarle. LA CRUZ Y LA CORONA Aunque desechado, el Rey se ofreció a Sí mismo a la nación en su entrada triunfal en Jerusalén. Conociendo que su hora se aproximaba, El participó de la última cena con sus discípulos; pronunció su discurso de despedida y se encaminó al huerto de Getsemaní, donde su oración agonizante testificó de su decisión de hacer la voluntad de su Padre Celestial. Allí El fue arrestado y llevado ante el Sanedrín judío y luego ante un gobernador romano, quienes le condenaron a ser crucificado como blasfemo y trasgresor de la Ley. El murió en la cruz y fue sepultado, pero la tumba no pudo retener en su seno al que era Príncipe y Autor de la Vida. Al tercer día se levantó glorioso, y apareciendo por varias ocasiones a sus discípulos, les ordenó que predicaran las Buenas Nuevas de la salvación y su sacrificio en todo el mundo, esto es, después que recibieran el poder del Espíritu Santo. Probablemente al terminar, la gente le preguntará: ¿Qué tenemos nosotros que ver con esa historia? Entonces alegremente y con toda confianza, podemos contestarles: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en El cree no se pierda más tenga vida eterna”.


CAPITULO IX

PROPAGACIÓN DE LAS BUENAS NUEVAS (HECHOS DE LOS APÓSTOLES)

El libro de los Hechos contiene la historia del establecimiento y desarrollo de la iglesia. Describe como, al mandato de Cristo y bajo el poder del Espíritu Santo, las Buenas Nuevas de salvación fueron predicadas a todas las naciones. Tres principios fundamentales sobresalen en el registro de este libro, en los cuales se puede abreviar el mensaje del mismo en la forma siguiente: LA ASCENSIÓN DE CRISTO: El poder para la evangelización del mundo asegurado. EL DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU SANTO: El poder para la evangelización de todo el mundo impartido. LA EXTENSIÓN DEL EVANGELIO: El poder para la evangelización de todo el mundo hecho efectivo. Un estudio cuidadoso del libro nos demostrará que sus narraciones se centralizan en dos personajes. Pedro y Pablo, los apóstoles de los judíos y de los gentiles. Esto nos sugiere uno de los propósitos del autor al escribir el libro, el cual es, demostrar que los judíos y gentiles por tanto tiempo separados, vinieron a ser un cuerpo en Cristo. Observe la figura o ilustración, la cual ilustra el plan del Libro de los Hechos, El círculo que aparece en la parte superior contiene el verso clave, el cual presenta el tema del libro: “Más recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra”, (Hch. 1:3). Las líneas de puntos que proceden del círculo simbolizan o señalan los tres derramamientos representativos del Espíritu Santo, en relación con sus proyecciones de evangelización: judíos, samaritanos y gentiles. En nuestro estudio sobre el plan del libro de los Hechos, todos debemos notar primeramente: LA INSTlTUCIÓN DE LA IGLESIA JUDÍA (Cáps. 17) La iglesia judía está representada en el grabado bajo la figura de una sinagoga judía. Su historia es así: El capítulo primero es realmente la introducción al libro de los Hechos. La historia comienza con la llegada del Día de Pentecostés. El ruido de un viento recio es oído; aparecen las lenguas de fuego; el evangelio se empieza a predicar en idiomas milagrosamente dados por Espíritu Santo, y la iglesia es ungida para su ministerio mundial. El primer sermón predicado por el primer predicador de la iglesia, en el primer día de su fundación, añadió a la iglesia tres mil convertidos.
Los cristianos primitivos eran un feliz y consagrado grupo. Era tan real la unión al principio que tenían todas las cosas comunes, orden de cosas ideal que no pudo permanecer. Cuando algún peligro amenazaba con destruir esa unión, como en el caso del abandono de las viudas de origen griego, la dificultad era subsanada inmediatamente con un espíritu de amor, simpatía y cooperación. La confraternidad que había entre ellos, la realidad de sus experiencias y la obra de milagros, hizo que muchos se unieran a ellos. En aquellos días eran generalmente sinceros y genuinos, pues la muerte de Ananás y Safira, había demostrado a todos que la iglesia era una institución sagrada, donde los hipócritas eran inmediatamente descubiertos y castigados.
Como era de esperarse, los líderes religiosos del judaísmo, hicieron lo posible por impedir la propagación de las Buenas Nuevas, pero no tenían poder para apagar el fuego del evangelio. Hasta entonces, la iglesia fue una institución judía, cuyos miembros no estaban aún compenetrados, en todo su sentido, de que el evangelio era para ser predicado universalmente, y que la vieja dispensación había ya pasado. Esteban, uno de los siete diáconos, tuvo la gran visión y el gran atrevimiento de predicar abiertamente la abolición del pacto mosaico. Después de la burla en un juicio, Esteban fue condenado como blasfemo. Con la visión de otro mundo ante sus ojos y con una oración en sus labios para sus perseguidores, el primer mártir de la iglesia fue en busca de su galardón. Al mando del partido que ejecutaba esta crimen, estaba Saulo el fariseo, quien más tarde habría de convertirse en Pablo el apóstol, sucesor de Esteban en llevar su mensaje a los gentiles. EL PERÍODO DE TRANSICIÓN (Cáps. 8-12) La verdad de que judíos y gentiles habrían de formar un cuerpo, fue al principio un misterio (Ef. 3:4-6), por tanto, tuvo que hacerse una clara revelación de ello (Hch. 10). Un muy difícil problema se presentó a consecuencia de ello, (Hch. 15) pero vino fácilmente el convencimiento (1 Cor. 12:12-13). En el grabado, el puente simboliza el paso del evangelio de la iglesia judía al mundo gentil que había de formar parte de la iglesia universal. Los párrafos que siguen descubrirán los pasos divinamente ordenados hasta el esparcimiento del evangelio hasta incluir las gentes de todas las naciones. La influencia de Esteban se hizo sentir; Felipe oto de los siete, se salió del angosto sitio de la evangelización judía para predicar el evangelio a los despreciados samaritanos. El predicó a Cristo, las almas le siguieron ante las señales, un avivamiento surgió y hubo grande gozo. El círculo de evangelización empezó a extenderse. Como el gran campeón del judaísmo, Saulo el fariseo, se dirigió a Damasco con el propósito de perseguir a los cristianos allí, él nada podía suponerse que estaba cerca de convertirse en un predicar de la fe que él atentaba destruir. Aún estaba latente en su mente la muerte de Esteban. Dudas empezaron a asaltarle, una lucha mental se estableció en su cerebro; la conciencia dejó sentir su voz y Saulo desesperadamente daba coces contra el aguijón. La lucha misericordiosamente fue cortada. Un rayo de luz deslumbrante cegó sus ojos, una visión le sonrió y una voz del cielo dejó oírse, a la cual Saulo el fariseo cayó de la cabalgadura, para de allí levantarse Pablo el apóstol. Dios había quitado el peligroso perseguidor y en cambio consiguió un valeroso misionero para los gentiles. El plan divino para la evangelización gentil ya estaba avanzando. Mientras Cornelio en Cesarea estaba orando, una visión le fue dada y con ella una promesa de salvación. Mientras Pedro el judío en Jope, él también tuvo una visión, cuyo significado él no pudo entender en el momento. Cuando el gentil y el judío se encontraron, entonces Pedro entendió. Con su predicación a aquellos que estaban reunidos en la casa de Cornelio, recibieron la purificación de sus corazones por la fe y mientras oían recibieron el don del Espíritu Santo. Pedro y sus compañeros ahora sabían que Dios había aceptado a los gentiles y había puesto en igualdad con los judíos. Un paso más y la preparación para la evangelización gentil estaba terminada. Algunos de aquellos que fueron echados de Jerusalén por la persecución de Saulo, llegaron a Antioquia y allí sus testimonios resultaron en la fundación de una iglesia, la cual vino a ser una estación misionera, y desde la cual, Pablo el apóstol fue enviado como misionero. Ahora todo esta preparado para que el evangelio se predicara “hasta lo último de la tierra”. INSTITUCION DE LA IGLESIA GENTIL (Cáps. 13-28) La iglesia gentil estaba representada en el grabado bajo la figura de un templo griego. Las historias narradas en los capítulos que empiezan desde el 13 al 28 se centralizan en la de Pablo, el primer misionero típico del cristianismo. Ellos describen sus muchos trabajos, sus muchos sacrificios y sufrimientos, y aquellos viajes misioneros que trajeron por resultado la organización de las iglesias gentiles en Asia Menor y Europa. Veremos como el desempeñó su parte en el programa de Dios para el mundo. El mismo sabía y testificaba que él había sido un instrumento divinamente llamado para promover la evangelización del mundo entero, (Hch. 9:15, Rom. 11:13, Gá. 1:15-16). Todos sus trabajos fueron para traer a cabo el que toda la bendición de Abraham viniera sobre los gentiles y que pudieran recibir la promesa del Espíritu en la fe (Gá. 3:14). En su predicación él relacionaba el evangelio al único plan de redención contenido en las Escritura. El conectaba su mensaje con la primer promesa de redención, (Gn. 3:15; Gá. 4:4; 3:6-16 comparado con Gn. 12:13). Conectó también su mensaje con la Ley de Moisés, (Hch. 26:22). También enlazó su mensaje con la promesa hecha a David, (Hch. 13:22-23). Su mensaje fue conectado también con el de los profetas, (Hch. 13:27). Pablo fue un hombre cuya visión se extendió a través del universo; cuya ambición fue extender el evangelio más allá de su original hogar. Su lema era predicar el evangelio en las regiones ayendes, (2 Cor. 10:16). En su labor el dejó asentado, como principio de regla, nunca edificar sobre ajeno fundamento y sí establecer nuevas iglesias en campos nuevos (Rom. 15:20). El fue el medio usado en las manos de Dios para desviar el gran peligro que quiso destruir el programa de la evangelización del mundo. Esta peligro nación de la exclusividad nacional de los judíos, que amenazó destruir el cristianismo, reducirlo a una secta judía, en donde el legalismo judío hubiera ahogado la tierna iglesia gentil con los pasados ornamentos de ritos y ceremonias judías. El capítulo 15 del libro de los Hechos de los Apóstoles contiene “El Waterloo”, (derrota) de aquellos maestros cristianos judíos que insistían que los gentiles guardaran la Ley de Moisés, para que fueran salvos. Después de mucha discusión sobre el asunto, un concilio fue llamado a Jerusalén y la cuestión fue debatida. Allí Pablo se paró y defendió la libertad sin compromiso de los gentiles, basándose en la obra maravillosa que Dios venía haciendo entre ellos sin necesidad de estar guardando la Ley de Moisés y sus observancias, (Hch. 15:12, Gá. 2:1-5). En esta disposición, Pablo fue apoyado por Pedro, ((Hch. 15:7-11). La amorosa disputa, ajena de perjuicios y conveniencias propias, terminó obteniendo la victoria Pablo y la causa de la libertad de los gentiles.


CAPITULO X

LA VERDAD DE LA REDENCION EXPLICADA (LAS EPISTOLAS)

 

Por los evangelios recibimos los acontecimientos que constituyen el fundamento de las doctrinas de redención. En el libro de los Hechos, vemos como la propagación de esos acontecimientos trajo consigo la institución de la iglesia. Con la formación de estas iglesias surgió la necesidad de la interpretación de las Buenas Nuevas. Aquellos que habían sentido el poder de la cruz querían conocer más concerniente a su significado para aplicar mejor sus principios a los deberes y relaciones de la venida diaria. Ella los había salvado de la ira que vendrá, y ahora ellos debían conocer la norma de conducta establecida para la Nueva Vida. Para llenar esta necesidad, las epístolas (cartas) fueron escritas. Lo siguiente es el resumen general de los asuntos tratados en las epístolas: Los evangelios relatan la historia de la crucifixión; las epístolas interpretan esa historia y presentan a Cristo como el tema principal de ellas. Ellas explican como el pecador es puesto en verdadera relación con Dios, a través de la obra expiatoria de Cristo en el Calvario; como por la fe y el poder de Dios, son salvados de la condenación y del poder del pecado. Los evangelios describen la santidad del carácter de Jesús y contienen el récord de sus enseñanzas que nos exhortan a seguir en sus pisadas. Las epístolas explican, como los justificados por su sangre pueden caracterizarse con el Cristo que los salvó. Esto es, como es que el santo llegará a ser santificado. Ellas se aseguran al creyente, que por la gracia de Dios él puede despojarse del hombre viejo que está viciado en los deseos engañosos de la carne y vestir el nuevo que es creado conforme a la justicia de Dios en santidad, le aseguran que mientras ante en el espíritu, los frutos de este se irán manifestando en su vida diaria, los cuales son: AMOR, PAZ, GOZO, TOLERANCIA, BENIGNIDAD, BONDAD, FE MANSEDUMBRE Y TEMPLANZA. Las epístolas reflejan el carácter de las enseñanzas de Jesús y demuestran que ellas son a la vez, profundamente prácticas y espirituales. Ellas enseñan al creyente como aplicar su fe y espiritualidad a los trabajos, deberes y problemas de la vida diaria, esto es como practica su cristianismo tanto en sus relaciones con la iglesia como con el pueblo y con su familia; tanto en lo social como en lo comercial. Al mismo tiempo que ellas presentan la fe como el único medio de acceso a Dios y el único conducto para recibir lo necesario para la vida espiritual, ellas también insisten en mostrar que “la fe sin obras es muerta”. Ellas establecen la naturaleza y misión de la iglesia de Cristo y explican la dignidad, deberes y responsabilidades del ministerio cristiano (2 Tim. 3:14-15). Desde los primitivos días del cristianismo, el enemigo de la verdad comenzó a sembrar cizaña con falsos profetas o maestros y con doctrinas erróneas. El peligro amenazó la doctrina cristiana que procedía de las dos secciones que componías la iglesia: la judía y la gentil. Del lado de los judíos el peligro fue el legalismo, o sea la insistencia de que necesariamente había que guardar la Ley de Moisés para ser salvo y santificado, (Lea la Epístola a los Gálatas, especialmente el capítulo dos). Del lado de los gentiles, había el peligro de la ilegalidad moral, esto es el que fueran a tomar la libertad del evangelio por libertinaje, (Lea la Epístola de Judas). Había el peligro de la filosofía gentil, la cual hubiera hecho que el cristianismo se evaporara dentro de una muy preciosa teoría, pero sin ningún poder, (Col. 2:3) Por ello, las epístolas contienen ardientemente por mantener viva la fe sencilla que una vez fuera predicada a los santos. Ellas mantienen ante el cristianismo, la esperanza bienaventurada que habrá de consumar su salvación. La Venida de Cristo. Ellas explican esta doctrina en relación con la iglesia y el mundo; y hacen énfasis en su lado práctico mostrándonos “la gracia de Dios que trae salvación a todos los hombres”. Se manifestó enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo templado y justo y píamente; esperando aquella esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa del Gran Dios y Salvador, nuestro Jesucristo, (Tito 2:1-13).


CAPITULO XI

EL PLAN COMPLETADO (REVELACIÓN)

El gran círculo de la historia de redención empezado en Génesis es completado en el último libro de la Biblia, Revelación. Esto lo notaremos con la siguiente comparación: GÉNESIS REVELACIÓN El paraíso perdido- El paraíso reconquistado Entrada de Satanás-Castigo de Satanás Principio de aflicción-No más aflicción Primeras lágrimas-Toda lágrima enjugada Principio de conflicto-La Victoria final La comunión Divina cortada-Perfecta Comunión establecida La Tierra y el Cielo envejecidos-Cielo Nuevo y Tierra Nueva SU BASE Y MENSAJE:
Los libros del Nuevo Testamento fueron escritos, ante todo, para llenar la inmediata necesidad de las gentes existentes en los primeros años del cristianismo, y también para transmitir un mensaje a los cristianos de todos los tiempos. Un estudio de las condiciones que mediaban cuando los diferentes libros fueron escritos, nos suplirá una base histórica sobre la cual podemos ver más claros sus mensajes, nosotros que vivimos en tiempos modernos. Por ejemplo: Si no sabemos lo que estaba sucediendo en la Iglesia de los Gálatas en los días de Pablo; si no conocemos algo de los métodos y actividades de los judaizantes, no podremos agarrar nunca la fuerza del mensaje contenido para aquella iglesia con esa epístola.
Para que podamos del todo apreciar y entender el mensaje en revelación, vamos a observar que crisis en la experiencia de la tierna iglesia primitiva presentó la necesidad de la inspiración de esta profecía. Cuando este libro fue escrito, el fuego de la persecución estaba fieramente ardiendo, (Rev. 1:9). El imperio romano con todas sus fuerzas se había arrojado contra la pequeña manada de Dios. Por el hecho de que los cristianos se habían negado a adorar ídolos se les acusaba los ateos; porque no quisieron adorar la imagen del emperador, fueron calificados como desleales. El cristianismo fue declarado como una amenaza al estado y por lo tanto un esfuerzo determinado de esos días surgió de nuevo la pregunta: “¿Destruirán los reinos del mundo el Reino de Cristo?” ¿Triunfará el emperador sobre Cristo?. La contestación divina fue dada a través del libro de Revelación, el cual enseña que el Reino de Cristo últimamente triunfará sobre toda oposición y que en los últimos días el reino del anticristo, (del cual la Roma pagana era un tipo), sería destruido a la Venida de Cristo, (Rev. 1:7). NATURALEZA DEL LIBRO:
Era un libro de poder. A los santos se permite ver visiones del poder del mundo invisible, y se les asegura que todos los poderes celestiales y terrenales serán utilizados por Dios para establecer su Reino en la tierra. ES EL LIBRO DEL TRONO:
Por él se nos concede una visión del Gran Rey, dándonos la enseñanza de que los cielos gobiernan. Tronos están prometidos para todos aquellos que venzan sobre el mundo y sus tentaciones sutiles. ES UN LIBRO DE CORONACIÓN:
Vemos a Cristo coronado como Rey de Reyes y los vencedores también coronados y reinando con El sobre la tierra. ES UN LIBRO DE CONFLICTO:
El gran conflicto simbolizado en Gn. 3:15 lo cual ha sido una experiencia a través de las edades, llegará a su último empuje cuando Cristo y el anticristo representado respectivamente el poder de Dios y el poder de Satanás, se enfrenten en este conflicto. ES UN LIBRO DE VICTORIA:
El Cristo que una vez fue juzgado por los jueves y gobernadores de este mundo, vendrá ahora con poder y gloria a hacer justo juicio sobre todos los jueves y gobernadores de la tierra, (Rev. 19:1-16, Mt. 26:63-64, Rev. 11:15). ES UN LIBRO DE REDENCIÓN:
El Cordero Inmolado en el centro o base del plan de Dios y objeto de adoración de toda la creación, (Lea Rev. 5). El Cordero Inmolado fue el que venció para abrir el libro que habla de la redención del mundo. Por su sangre, los santos son redimidos, en ella ellos lavan sus ropas y por ella ellos vencen al acusador de sus hermanos. LA HISTORIA DEL LIBRO:
Eliminando algunos pasajes, trataremos de trazar la historia sobresaliente que le da unidad a este precioso libro. LA REVELACIÓN DE CRISTO (Cáp. 1) Así como en la dedicación de una estatua, el paño que oculta del público sus verdaderas formas es quitado, así en Rev. (que en griego quiere decir “descubrir”), Cristo se descubre ante los ojos de su gente y se muestra como El es, ......GLORIFICADO, el Gran Sacerdote, Rey y Juez y Señor de vivos y muertos. CRISTO Y SU IGLESIA (Cáps. 2 y 3) El Gran Vigilante de las iglesias da un viaje de inspección para examinar la luz de aquellos que el ha puesto como “la luz del mundo”. El camina en medio de ellos, recomendando, reprendiendo, confortando y haciendo preciosas promesas. El está especialmente activo en este tiempo, pues las negras nubes de la tribulación se agolpan y la iglesia debe estar preparada para recibir la crisis. El tiempo del juicio de las naciones se acerca, pero es necesario que el juicio comience por la casa de Dios. EN LOS CIELOS (Cáps. 4 y 5) Con Juan, nuestro representante, somos llevados arriba y puestos en un sitio de celestial observación desde donde miraremos las escenas que han de acontecer en la tierra antes de la Venida de Jesús. Vemos el Trono de Dios, el cual nos enseña que el reina con poder soberano y que ha de establecer su reino en la tierra a pesar de la oposición de los hombres. También se nos permite mirar al Cordero Inmolado, tipificando a Aquel quien por su sacrificio es hallado digno de abrir el libro de la redención del mundo. Es El Mesías que todo lo conquistará, el cual puede desatar los sellos del libro y poner en acción los poderes y traer a su cumplimiento los eventos que han de acontecer antes de su triunfante Venida y que han de introducirse al Reino Mesiánico. LA CRISIS DE LOS TIEMPOS (Cáps. 5 al 19) Comparando el capítulo seis de Revelación con Mt. 24:4-30 podemos deducir que los sellos describen los eventos que han de anteceder a la venida de Cristo. Del Séptimo Sello salen las siete trompetas, simbolizando severos y duros juicios contra las naciones, (Rev. 8:1-2). De la séptima trompeta podemos suponer que proceden las siete copas. Estas representan la tribulación en su más alto grado de intensidad, y significan los castigos que han de ser derramados sobre el reino del Anticristo. Los sellos, las trompetas y las copas describen en forma simbólica, el período conocido por la Gran Tribulación. Discutiremos este período desde tres aspectos diferentes: Podemos comparar los castigos de este tiempo a un fuego divino que purificará al pueblo de Dios, que permanezca en la tierra y que destruirá a sus enemigos. Podemos describir este tiempo de “Pentecostés satánico”. El anticristo que es Satanás encarnado, será entonces levantado de entre los muertos, ensalzado y su venida y reino será proclamado a todas las naciones por su ejecutivo, el falso profeta (Rev. 13:3-4; 11:17). Entonces las señales satánicas le siguen. Satanás entonces derrama de su espíritu sobre toda carne en forma de propaganda anticristiana, (Rev. 16:13, 14:16). Este derramamiento juntará sus seguidores y hará un ejército para ir contra Dios y sus huestes, (Rev. 13:4-6) Tomando lo sugerido por S.D. Gordon, podemos comparar los acontecimientos de este período a los de una gran tormenta de vindicación. Cuando dos áreas de fuertes y distintas temperaturas se topan en la atmósfera, una tormenta se desarrolla. De igual manera, cuando el poder de Cristo y el poder de Satanás se enfrenten en los últimos días, un terrible levantamiento se desarrollará tanto en el mundo espiritual como en el físico. DESPUÉS DE LA TORMENTA (Cáp. 20) Sigue luego un período de calma y alegría, el SOL DE JUSTICIA se muestra en el horizonte del día milenial. El reino de Dios viene a la tierra según ha sido predicho por los profetas. El Gran Reino del Hijo de David, haciendo juicio perfecto. El hombre pasando por la última prueba en medio de un cerco ideal, en el cual no habrá ambición ni opresión que disturbe su paz, ni diablo (pues estará atado) que le tiente. Después de mil años, Satanás será suelto y el poder del mal hará su final ataque, el cual será derrotado. El Gran Trono Blanco será preparado y todos serán juzgados conforme a sus obras. El pecado será raído de la tierra y cada hombre irá a su lugar perteneciente. Entonces aparecerá un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva. EN EL HOGAR (Cáps. 21-22) La escena concluyente de la Biblia es una de “en casa”. Después de tantos miles de años de peregrinación, la humanidad (hablando generalmente) se encontrará “EN CASA” cuando esté en la Gran Montaña del Padre, gozando de su Perfecto Comunión. Aquí se manifiesta el amor maternal de Dios, pues enjugará toda lágrima. Se nos permite tener una visión del hogar eterno que proveerá la ESPOSA DEL CORDERO, la NUEVA JERUSALÉN, la cual será la LUZ DEL MUNDO para siempre. Los habitantes del cielo y de la tierra serán juntados en una sola familia, formando así la unidad que ha de consumir el gran plan de Dios, (Ef. 1:9-10). Dios será entonces, todo y en todos. Podemos terminar esta escena diciendo como dijo el anciano escritor: “Y desde entonces vivieron felices para siempre jamás”. Este complemento del propósito divino aún está para el futuro, lo que ahora hacemos es anticiparlo. Pero debemos siempre mirar hacia delante, al tiempo cuando podremos dar una revista al plan de Dios, (Ef. 1:9-10). Dios será entonces, todo y en todos. Podemos terminar esta escena diciendo como dijo el anciano escritor: “Y desde entonces vivieron felices para siempre jamás”. Este complemento del propósito divino aún está para el futuro, lo que ahora hacemos es anticipado. Pero debemos siempre mirar hacia delante, al tiempo cuando podremos dar una revista al plan de Dios desde el sitio donde conocemos tal como somos conocidos. Entonces conoceremos este plan a la perfección que hoy nos es imposible. En aquel día cantando un himno de alabanza a la SABIDURÍA DE DIOS, podremos exclamar el grito de victoria: “CONSUMADO ES” AMEN

El canon

CANONICIDAD

« Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo... , Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, ...» (Colosenses 2:8; 1 Corintios 4:6)

«La Santa Iglesia Cristiana, de la cual Jesucristo es la cabeza, ha nacido de la Palabra de Dios, en la cual permanece y no escucha la voz de un extraño» (Zwinglio)

 


1. Definición de la Canonicidad

1) El significado de la palabra «canon» deriva del griego «kanon» y, probablemente, también del hebreo «kane», que significa una vara para medir, o una regla; metafóricamente, la palabra ha venido a significar «norma» o «medida» de la verdad religiosa.

2) El uso de la palabra en la Biblia lo encontramos en Gálatas 6:16, Filipenses 3:16, donde significa que «la nueva creación» es el canon para el nuevo pueblo de Dios, «la regla», la norma del cristiano (2 Corintios 10: 13-16).

3) Uso de la palabra referido a la Biblia. En el lenguaje de la Biblia «canónico» significa todo el contenido de las Escrituras; la «lista» o «catálogo» de los libros que componen la Biblia. la norma escrita reconocida por la Iglesia de los libros inspirados y, por tanto, normativos para ella.

Por oposición se llama apócrifo a todo escrito que, habiendo pretendido o pretendiendo todavía la canonicidad, no es inspirado y, por lo tanto, no es reconocido por el pueblo de Dios.

4) Reconocimiento de la canonicidad. la Iglesia reconoció como canónicos únicamente aquellos libros que reunieron las siguientes características propias de todo escrito portador de la Revelación divina:

a) Inspiración divina.

b) Apostolicidad en el caso del N.T. y Profetismo en el A.T. que son la garantía de la inspiración divina requerida.

El principio para aceptar un libro era la tradición histórica de su apostolicidad. Pero hemos de entender claramente que por esta apostolicidad no se quiere decir siempre que el autor haya sido un apóstol. Desde luego, cuando éste era el caso no había dudas: porque desde muy temprano la apostolicidad fue identificada con la canonicidad. Hubo dudas en relación a Hebreos, en Occidente, y a Santiago y Judas, que retrasaron la aceptación de estos libros en el canon de ciertas iglesias. Pero en un principio no fue así. El principio de canonicidad no es, pues, estrictamente la paternidad literaria apostólica de un escrito, sino la imposición que los apóstoles hacen del mismo. De ahí que el nombre que Tertuliano usa para canon sea «instrumentum»; habla del Antiguo y Nuevo Instrumento como nosotros nos referimos al Antiguo y Nuevo Testamento. Nadie niega que los apóstoles impusieron el Antiguo Testamento a la Iglesia -como su instrumento o regia-. Al imponer nuevos libros a las iglesias que fundaban, por la misma autoridad apostólica, no se limitaron a libros de su propia redacción. Es el evangelio de Lucas, un hombre que no era apóstol, el que Pablo coloca paralelamente en 1 Timoteo 5: 1 8 con Deuteronomio y le llama «Escritura». los Evangelios, que constituían la primera parte de los Nuevos libros -«Los Evangelios y los Apóstoles» fue el primer título que recibió el Nuevo Testamento-, según Justino, fueron «escritos por los apóstoles y sus compañeros». la autoridad de los apóstoles se hallaba en los libros que entregaron a la Iglesia como regla, no sólo en los que ellos mismos escribieron. las comunidades primitivos recibieron en su Nuevo Testamento todos los libros que llevaban evidencias de haber sido dados por los apóstoles a la iglesia como código de ley; y no deben desorientarnos las vicisitudes históricas de la lenta circulación de algunos de estos libros, como si la lenta circulación significara lenta «canonización» por una parte de las Iglesias (Benjamín B. Warfield, The lnspiration and Authority of the Bible, 1960, PP.415, 416).

c) Unidad de la doctrina, que se deduce de los puntos anteriores y es su corolario.

d) Autenticidad, es decir, genuinidad del escrito en cuanto a paternidad que se atribuye, fecha, etc., a prueba de la crítica honesta.

La aceptación del Canon de la Escritura por parte de la Iglesia se basa en un criterio fundamentalmente cristológico. la Iglesia siguió el ejemplo de Jesús al admitir el A.T. como Escritura Sagrada, y estuvo atenta a la autoridad conferida a sus apóstoles por el Señor.

Fue el Espíritu de Cristo el que habló por medio de los profetas, y también de los apóstoles (1° Pedro 1:11). «Las ovejas de Cristo oyen su voz indefectiblemente». (F. Bruce, El Fundamento apostólico, pp. 23,24) .

Establecemos ante todo que el libro de los Evangelios tiene por autores a los apóstoles, a quienes impuso el Señor mismo el encargo de predicar las Buenas Nuevas. Si tenemos también por autores a los discípulos de los apóstoles (apostólicos Marcos y Lucas), estos últimos no han escrito solos, sino con los apóstoles y según los apóstoles. Porque la predicación de los discípulos podría ser sospechosa de vanagloria si no estuviera apoyada por la autoridad de los maestros y por la autoridad de Cristo mismo, quien hizo a los apóstoles maestros. Tertuliano, Contra Marción, IV, 2.

 


2. El Canon del Antiguo Testamento

La Biblia usada Por Cristo y sus apóstoles (la Biblia de Israel) constaba de tres partes: La Ley, los Profetas y los Salmos.

1. La Ley (5 libros): Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.

2. los Profetas (8 libros)

a) Primeros profetas: Josué, Jueces, Samuel y Reyes.
b)
Profetas posteriores: Los mayores: Isaías, Jeremías y Ezequiel. Los menores: los doce.

3. Los Salmos o Escritos (11 libros)

a) Poéticos: Salmos, Proverbios, Job.
b)
Los cinco rollos: Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester.
c)
Tres libros históricos: Daniel, Esdras-Nehemías, Crónicas.


El contenido de este canon es exactamente el que figura en nuestras Biblias, solamente cambia su distribución y agrupación en libros. Así los judíos contaban los dos libros de Reyes como una unidad (y también Crónicas), así Esdras y Nehemías, que en nuestras ediciones contamos como libros individuales.

¿A qué obedecía esta división de los judíos? la triple división del A.T., tal como hemos detallado, correspondía al parecer a la posición de sus autores y dependía también del uso litúrgico en el Templo.

Los primeros cinco libros fueron escritos por Moisés con pocas excepciones (Deuteronomio 34, por ejemplo). Moisés fue el gran legislador hebreo, el primer profeta del pueblo de Israel. Los autores de la segunda división eran hombres que desempeñaban el oficio profético, para lo cual poseyeron el don de la profecía. Y los autores de la sección tercera eran siervos de Dios que tuvieron el don, pero no el oficio de profetas; es decir, hombres inspirados por Dios, pero no profetas de oficio (David, Daniel, Salomón, etc.).

¿Por qué, pues, las Lamentaciones se hallan en la tercera sección? Esto ocurría en algunos lugares, pero no siempre (según testimonio de Josefo y Jerónimo) a veces juntamente con Rut se hallaba en la segunda sección como apéndice de Jeremías, y Rut como apéndice de Jueces. En realidad, se supone que fue así hasta el siglo II antes de Cristo, y no fueron colocados en la tercera sección por razones litúrgicas y prácticas para el uso del culto público.

¿Por qué Daniel está también en la tercera sección? Porque Daniel fue político y sabio, pero no profeta, aunque poseyó el don de la profecía en alto grado. Su labor, sin embargo, fue como la de su contemporáneo Ezequiel, profético. Se le llama profeta en el N.T. (Mateo 24:15) en el mismo sentido que a David (Hechos 2:29, 30; Mateo 1 3:15) en el sentido de haber hecho predicciones, pero el significado de la palabra profeta (nabhi) en hebreo es más que esto. El oficio y la obra de Daniel fueron algo excepcional, y para ello, estuvo equipado con el don de la profecía, como David.

¿Por qué Amós, que manifestó él mismo no ser profeta, fue colocado por los judíos en la segunda sección?

En Amós 7:14, 15 el autor explica cómo fue llamado por el Señor al oficio profético siendo él un pobre hombre de las montañas, sin haber imaginado nunca antes desempeñar dicho oficio, por no haber asistido ni a las escuelas de los profetas, ni ser hijo de profeta. En el momento de su llamamiento recibió la investidura de su nuevo oficio, lo que no sucedió con Daniel. Amós fue un auténtico profeta por llamamiento directo del Señor. Aún más: su llamamiento es el ejemplo más claro de vocación al oficio profético.

Los varones del tercer grupo ocupan en el A.T. la posición que, en cierta medida, tuvieron en el N.T. hombres como Marcos, Lucas y Judas, a los cuales Tertuliano llamaba «varones apostólicos» para diferenciarlos de los mismos apóstoles.

 


3. El Canon del Nuevo Testamento

El Canon del N.T. se formó dentro de un período de tiempo mucho más corto que el del A.T. por ser la culminación, la cima de éste. El Nuevo Testamento fue compuesto en la segunda mitad del primer siglo (alrededor de 51 años, 45-96 después de Cristo), «en el cumplimiento de los tiempos» (Gálatas 4:4), la época sagrada y única de la manifestación del Hijo de Dios. Este canon consta de 27 escritos.

 


4. El Significado del Canon

Para entender correctamente lo que el canon bíblico significa para la Iglesia, y para cada cristiano, hemos de tener en cuenta:

1. La Iglesia confesó, pero no confirió, la canonicidad de los libros inspirados.

2. la Iglesia informó al mundo, y sigue informándole, acerca del fundamento sobre el que se asienta, pero no es ella la que formó dicho fundamento, sino Cristo mismo.

3. la Iglesia fue la editora, no la autora del canon.

4. El reconocimiento del canon, no la formación del canon, por parte de la Iglesia fue aquel proceso por medio del cual el pueblo fiel fue discerniendo, con creciente toma de conciencia, su fundamento profético y apostólico. Este proceso tiene su propia historia, en la que es notable ver cómo y cuándo la Iglesia primitiva consideró uno por uno los 27 libros que componen el N.T. como la colección de escritos divinamente inspirada y de igual autoridad que el A.T. (cf. El fundamento Apostólico, caps. VI y VII).

5. El canon debe controlar a la Iglesia, no la Iglesia al canon, porque Dios es soberano no sólo como Señor y Salvador, sino como Revelador. Ninguna Iglesia debe pretender, someter el canon a su autoridad, sino todo lo contrario: someterse ella a la autoridad del canon. Este es su deber primario.

Ninguna Teología, como hace el modernismo existencialista o racionalista, debe pretender tampoco someter el canon, y la misma Iglesia, a la arbitrariedad de la última moda filosófica (léase la cita de Zwinglio al comienzo de este estudio).

6. El canon es una norma cerrada y única. «Al aceptar el canon y reconocer sus límites, la Iglesia no sólo distinguió entre escritos canónicos y no canónicos, sino que señaló los límites donde se encierra la única tradición apostólica autorizada. Todo esto carecería de significado si al mismo tiempo hubiera de haber continuado una tradición oral ¡limitada también canónica» (H. Ridderbos y Oscar Culimann).


Estas tres citas sitúan el problema en su auténtica perspectiva:

«Los escritos bíblicos no poseen autoridad divina porque están en el canon, sino que están en el canon porque son inspirados, es decir, porque poseen autoridad divina» (N.B. Stonehouse).

«La autoridad precede a la canonicidad» (F.F. Bruce).

«Al establecer el principio del canon, la Iglesia ha reconocido por esta misma actitud, que a partir de entonces, a partir de aquel momento, la tradición ya no era más criterio de verdad. Subrayó la tradición apostólica. Declaró implícitamente que, a partir de aquel momento, toda tradición posterior debería quedar sujeta y sumisa al control de la tradición apostólica (la Biblia)» (Oscar Culimann).

 


5. El Canon Cristiano-Hebreo y el Canon Romano

Hay unanimidad total entre todas las Iglesias que pretenden el nombre de cristianas por lo que se refiere al Nuevo Testamento, es decir, en cuanto al número de libros y al texto. Todas tenemos el mismo N.T.

Pero no ocurre así con el Antiguo Testamento. Nuestras Biblias tienen 39 libros inspirados, cuyo texto corresponde exactamente a la división de 24 rollos practicada por Israel.

En cambio, en las Biblias editadas por los católico-romanos aparecen 7 libros más, amén de ciertas adiciones a algunos libros canónicos. Por las razones que expondremos seguidamente, estos libros son apócrifos, no inspirados, mera literatura humana, con todo el valor histórico (en algunos casos, no siempre), o literario que se quiera, pero escritos humanos al fin.

Los libros apócrifos son: Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico (no confundir con Eclesiastés), Baruc, 1 y 2 de Macabeos y las siguientes adiciones: Esther (10 vv. del cap. 10 al 16 de las versiones católico- romanas), Daniel 3:24-90 y caps. 13 y 14 de dichos versiones.

Estos son los libros judíos no canónicos que Roma acepta como tales; pero existen aún otros libros apócrifos que ni los judíos ni la Iglesia Cristiana, ni Roma han aceptado jamás (por ejemplo: 2 y 3 de Esdras, la oración de Manasés, Enoc, etc.).

 

1) Las razones que aduce Roma en favor de su canon

a) Que algunos Padres de la Iglesia (muy pocos por cierto) citaron estos libros como si fueran inspirados. Cierto, pero también citaron los otros apócrifos. ¿Por qué no los admiten todos, guiados meramente por estas citas?

b) Que los libros apócrifos se encuentran en muchas versiones antiguas. En la versión llamada de los Setenta, sobre todo, que sirvió de base para muchas versiones posteriores. Vale aquí lo mismo que hemos dicho ya: ¿por qué no acepta, pues, Roma todos los apócrifos que contienen estas ediciones?

 

2) Las razones que tenemos para no incluir los apócrifos

a) No formaron parte nunca del canon judío. Pablo afirma que los judíos fueron los depositarios de la Revelación (Romanos 3:2) y el suyo es, por tanto, el canon válido. No existe ni un solo ejemplar del Antiguo Testamento editado en hebreo que contenga los apócrifos.

b) los libros apócrifos no son citados nunca por el Señor ni por sus apóstoles en el N.T. según reconoce el Diccionario de la Biblia de Herder (católico), artículo: Canon del A.T., p. 269. Téngase en cuenta que el N.T. cita 280 veces al A.T. y casi siempre de la versión griega de los Setenta que contenía los apócrifos.

c) Josefo, el gran historiador judío, testifica que los apócrifos no se hallaban en el canon judío.

d) Filón, el gran filósofo judío de Alejandría y la comunidad judía alejandrina de habla griega (que solía usar la versión de los Setenta) no consideraron, ni usaron jamás, los apócrifos como Sagrada Escritura.

e) No encontramos los apócrifos en ningún catálogo de libros canónicos reconocidos por la Iglesia en sus primeros cuatro siglos de existencia.

f) Los más ilustres Padres de la Iglesia rechazaron categóricamente los apócrifos: Melitón, Atanasio, Jerónimo, Cirilo, Rufino.

g) La versión de los Setenta fue una edición compuesta por motivos culturales, no religiosos. Tolomeo II Filadelfo quería reunir en la famosa biblioteca de Alejandría la sabiduría de todo el mundo antiguo y mandó ordenar la traducción al griego de todos los libros existentes en hebreo o escritos por los hebreos, de modo que pudiera disponer de todo el acervo cultural judío. Fue traducido todo este material por judíos alejandrinos alrededor del año 280 a.C.

h) Los mismos libros apócrifos delatan no ser de inspiración divina. Por ejemplo, los libros de los Macabeos que tienen un cierto e indudable interés (y aun en ocasiones un evidente valor histórico) renuncian a toda pretensión de inspiración (2 Macabeos 15:39).

i) los apócrifos enseñan doctrinas contrarias a otras enseñanzas bíblicas (Sabiduría 10: 1-4 compárese con Génesis 6:5-7); dejan sentir la influencia pagana sobre sus autores, pues toleran la salvación por obras, los encantamientos mágicos, las oraciones por los muertos, etc.

j) Casi todos estos apócrifos fueron escritos mucho después de que se hubiera cerrado el tiempo del canon del A.T., que duró hasta Malaquías. Sus autores no pueden ser profetas, ni tener el oficio profético, ni ser, por tanto, inspirados. 1 Macabeos 3:46-49 demuestra que Israel, después de Malaquías, se regía por el «Libro de la ley», y en 1 Macabeos 9:27 se confiesa paladinamente que Israel vivía en una época «desde el tiempo en que no había entre ellos profetas».

k) Las Iglesias Evangélicas, al rechazar la apócrifa, siguen fieles a la norma que rigió la historia de Israel y la Iglesia Primitiva.

 

Una edición completa de la apócrifa admitida por la Iglesia romana se puede encontrar en cualquier versión de la Biblia católica romana. Recomendamos la Nácar-Colunga por el cuidado que tiene en deslindar y advertir cuándo comienza y acaba el texto «deuterocanónico» en oposición al canónico.


Nota curiosa:

Uno de los manuscritos más antiguos del antiguo testamento, y según la opinión de muchos eruditos uno de los más valiosos, es el CÓDICE VATICANO o Código Vaticano, escrito probablemente en Egipto a mediados del siglo IV. Este manuscrito, que se guarda en la Biblioteca Vaticana (como mínimo desde 1481), es de extraordinaria perfección, escrito en caracteres unciales y por una sola mano. Tiene una altura y anchura de 27 cm. y cuenta con 759 hojas, de ellas 617 para el Antiguo Testamento y 142 para el Nuevo.

Lo notable es que en él jamás han figurado los libros de los Macabeos.
(“¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?” Compilado por Pedro Puigvert – Autor David Estrada – pág. 48 – editorial Clie)

 


6. Algunas reflexiones sobre la teología del Canon

La aportación de H. Ridderbos

Hace medio siglo, en 1955, Herman N. Ridderbos llamó la atención sobre la naturaleza histórico-redentora del canon. Todavía en 1988 se hacían nuevas ediciones de su obra.

Este teólogo holandés recogía y desarrollaba una línea de pensamiento latente desde hace siglos en la teología protestante. Hodge, Bruce, Cuilmann, Ramm y otros laboraron y laboran en este campo de la teología bíblica sobre el canon.

Con toda rotundidad, Ridderbos afirma que la puesta en escrito de la tradición apostólica y su valoración como canon fue única y exclusivamente la obra del mismo Señor resucitado. Fue su acto final en la historia de la salvación y la revelación especial antes de la segunda venida. Había escogido a sus apóstoles para ser sus representantes, habiéndoles dado autoridad para serle testigos de su persona y de su obra, de su enseñanza y de su resurrección. El conjunto de este testimonio escrito bajo dicha autoridad apostólica es la roca sobre la que habló en Mateo 16:1-8. Sobre esta roca como fundamento, la Iglesia tiene que cimentarse y edificarse.

Al clarificar la naturaleza única, y conclusiva, de la obra redentora de Jesucristo con el cierre del canon bíblico, Ridderbos ha hecho una importante contribución a la teología evangélica. la historia de la salvación es el registro de las obras de la gracia divina para la salvación del mundo. De etapa en etapa, la maravillosa redención llevada a cabo por Dios en Cristo -de manera única, irrepetible y siempre perfecta- fue registrada por escrito y convertida en norma, canon, para el pueblo de Dios.

Así como en la cruz el Salvador pudo decir «Consumado es» (Juan 19:30), también podía exclamar al ser completado el canon: «Realizado es». Ya no queda nada más por revelar hasta la segunda venida de Cristo. Corno escribe Ridderbos: «al completarse el canon, la historia de la redención llegaba a su conclusión; ya podía empezar la historia de la Iglesia».

Concretamente, la historia de la Iglesia del N.T. no empezó el día de Pentecostés. Comenzó al cerrarse el canon. Porque lo que leemos en Hechos forma parte todavía de la historia de la salvación.

El libro de Hechos es llamado, con toda propiedad, el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Por medio de sus apóstoles, Cristo establece la Iglesia y esto se describe en términos de crecimiento de la Palabra, tanto o más que de crecimiento numérico de personas:

«Y crecía la Palabra de¡ Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén..»

«... la Palabra del Señor crecía y se multiplicaba...»

«... y la Palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia...»

«...así crecía y prevalecía poderosamente la Palabra del Señor»

(Hechos 6:7; 12:24; 13:49; 19:20)

Y así fue cómo la Palabra llegó desde Jerusalén a Roma. Cuando Pablo hubo predicado el Evangelio en el corazón mismo del Imperio Romano, Cristo Jesús entró triunfante como Rey de reyes allí donde Satán tenía su poderoso trono, la ciudad de las siete colinas (Apocalipsis 17:9). La tarea de los apóstoles llegó a su fin. El libro de los Hechos de los Apóstoles podía cerrarse ya.

Las obras de Dios son perfectas. Y la obra de la redención es la más perfecta y maravillosa obra divina. ¿Cómo imaginar siquiera la más mínima imperfección en la obra reveladora del Salvador? El Señor no hace nunca las cosas a medias; nunca ha dejado por terminar ninguna de sus obras. Si la salvación expresa el carácter perfecto de las actuaciones divinas, también tiene que mostrarlo el relato inspirado de esta redención.

Mientras que el Espíritu Santo sigue obrando en la historia de la Iglesia, no debemos confundir, sin embargo, su trabajo providencial en medio de su pueblo con la inspiración por parte de este mismo Espíritu del registro sagrado de acontecimientos salvíficos llevados a cabo por Dios en Cristo. Es decir, debemos diferenciar la historia de la salvación -la historia del canon- de la historia de la Iglesia. 0 lo que es lo mismo, discernir el fundamento del edificio que, luego, va edificándose sobre dicho fundamento único (Efesios 2:20).

Cuando el libro de los Hechos de los Apóstoles llega al final, este final cierra los últimos episodios de la redención llevada a cabo por Cristo. Ya no queda nada más que decir tocante a la redención y a la revelación. Sólo quedaba por hacer una cosa, una sola cosa: la puesta por escrito de algunos documentos más del Nuevo Testamento y el cierre definitivo del canon.

Como señala Ridderbos, esta perspectiva supone un importante discernimiento desde otro punto de vista:

El cierre del canon no forma parte de la historia de la Iglesia. Porque la Iglesia no hizo el canon; como tampoco el Evangelio fue obra suya. Tanto el Evangelio como el Canon crearon a la Iglesia.

La autoridad de los apóstoles es la autoridad de Cristo mismo. No hay diferencia entre lo que Pablo enseña por «mandamiento» o por «permiso», o, sin tener mandamiento, bajo su propia responsabilidad.

La autoridad del apostolado fue ejercida personalmente en el primer siglo y quedó limitada a este tiempo. los apóstoles murieron y su testimonio dejó de ser personal para convertirse en palabra escrita. El apostolado fue un ministerio único e irrepetible por la misma razón. Único por quedar circunscrito a aquellos que el Señor llamó e invistió de autoridad, una autoridad ejercida con la ayuda del Espíritu Santo, que hizo de los escritos apostólicos textos inspirados e infalibles. Así lo explica Ridderbos:

«Los apóstoles no fueron simplemente testigos o predicadores en sentido general, en sentido eclesiástico. Su palabra es una palabra reveladora, es, en realidad, el testimonio único, dado una vez por todas, sobre Jesucristo; un testimonio frente al cual tanto la Iglesia como el mundo son responsables y por el cual seremos juzgados todos, creyentes e inconversos».


7. La autoridad de la Biblia

¿De dónde procede la autoridad de la Biblia? De su autor: Dios.

-Porque Dios es la máxima autoridad, su Palabra es la máxima autoridad.
-Porque Dios es absoluto, su Palabra es autoridad absoluta.

La naturaleza de la autoridad de la Biblia es triple:

- necesaria
- total
- final

«Si la Biblia es el portador único de la autoridad del Dios Creador único y de Jesucristo, el Salvador único del mundo, ello supone que no puede surgir, ni en la Iglesia ni fuera de ella, otra fuente de autoridad que pretenda suplantar su lugar. La autoridad de la Biblia radica en Dios, el único que tiene derecho soberano sobre el universo entero»

(Andrés Kirk)


8. El Canon: ¿Confesión de fe de la Iglesia o fuente de la fe de la iglesia?

Marción y el canon del Nuevo Testamento

«El desafío de Marción al cristianismo obliga a las iglesias a decidir qué libros debían estar incluidos en los Escrituras sagradas y cuáles no. En esta perspectiva, Marción habría hecho más bien que daño a la Iglesia. ¿No quedó establecido el canon del Nuevo Testamento como consecuencia del desafío de Marción a la cristiandad?»

Con estas u otras palabras parecidas se suele explicar hoy en multitud de libros y seminarios la génesis del canon novotestamentario y los orígenes de su formación. 
¿Es correcta dicha «explicación»? 0, dicho de otro modo, ¿queda despachada así, suficientemente, toda la compleja problemática de la gestación del canon cristiano?  Evidentemente, Marción sirvió de acicate para que las iglesias proclamaran y confesaran cuáles eran a su parecer los escritos inspirados del Nuevo Testamento. 
Todos estamos de acuerdo en que Marción ayudó a la Iglesia a definirse en su confesión de fe sobre el canon sagrado de manera oficial e inequívoca. Pero no olvidemos que mientras la proclamación de la Iglesia es confesión de fe, el Canon es fuente de fe. Es decir, algo muy distinto. Sin esta fuente primera no existiría la posterior confesión.

¿Historia de la formación o del reconocimiento del canon?

La Iglesia no decidió nunca qué libros tenían que formar el Nuevo Testamento. la Iglesia, las iglesias, confesaron los escritos que habían recibido de la autoridad de los apóstoles, porque eran conscientes de que debían cimentarse sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (cf. Ef. 2:20).

El Señor, en su providencia, ya había decidido desde el principio los libros que constituirían el Canon inspirado.

Muchos hablan hoy de la «historia de la formación del canon». Creo que este lenguaje puede inducir a confusión y operar como una cortina de humo que dificulta la visión clara de toda la problemática inherente en las cuestiones que atañen a la autoridad del Nuevo Testamento. En lugar de referirnos a la «formación del canon», sería más concreto y exacto matizar: «historia del reconocimiento del canon».

Porque la Iglesia no formó, sino que reconoció el canon. la Iglesia no engendró el N.T., sino que reconoció agradecida los escritos que le eran dados por el testimonio apostólico.

En términos sencillos, digamos que la Iglesia fue la editora, pero no la autora del canon inspirado.

Autores como Ridderbos, Bruce y Ramm han señalado atinadamente que Dios es soberano tanto en la revelación como en la salvación. Por consiguiente, la génesis del canon no hay que ir a buscarla en la historia de la Iglesia, sino en la historia de la salvación.

El carisma de la inspiración no lo dio Dios a la Iglesia, sino a sus profetas y apóstoles escogidos precisamente con la finalidad de que fueran testigos autorizados de la vida, la muerte, la resurrección y las enseñanzas de Jesucristo (cf. Jn. 17:20). Testigos inspirados, se entiende.

La autoridad inspirada de los apóstoles es el fundamento, mientras que las confesiones y los credos de la Iglesia pertenecen al edificio que va construyéndose a lo largo de los siglos hasta que Cristo vuelva, para ser un templo santo en el Señor.

Repitámoslo: el testimonio y los credos de la Iglesia son confesión de fe. Pero el canon mismo es fuente de fe, fuente inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16).

Significado de la condena de Marción

¿Por qué fue criticado, y rechazado, Marción al reducir el número de los libros del Nuevo Testamento?

La oposición que recibió de parte de los líderes más destacados de las iglesias y de cristianos de mayor valía, como lreneo y Tertuliano, no obedecía a rencillas ni antipatías personales. Ellos estaban contra Marción porque rechazaba gran parte de los Evangelios y otras porciones de los escritos apostólicos que no admitía en su lista -o canon- particular.

¿Qué significa esto? Que ya existía una colección de libros tenidos como inspirados en las iglesias y considerados canónicos, independientemente del hecho de que el discernimiento de cada comunidad necesitó cierto tiempo para reconocer algunos de estos escritos, exactamente como había ocurrido en el antiguo Israel para reconocer todo el Antiguo Testamento.

La condena de Marción como hereje es inimaginable sin la existencia previa de una colección de escritos tenidos como inspirados. Ello supone el concepto bien arraigado de una norma identificada como una colección de la que era ¡lícito apartarse, pues era canon para la Iglesia de todos los tiempos.

Por ejemplo, lreneo defiende los 4 Evangelios, ni uno más ni uno menos (Ady. Haer, 111, 1 1) con un claro sentido de continuidad con lo que siempre se había creído y con las fuentes inspiradas de donde se había bebido. La dependencia de Ireneo de anteriores y continuadas convicciones con respecto al canon de los 4 Evangelios se remontaba a Papías y a Policarpo.

Para Tertuliano, los 4 Evangelios tienen por autores a los apóstoles, a quienes impuso el Señor mismo el encargo de predicar las buenos nuevas. Si tenemos también por autores a discípulos de los apóstoles (los apostólicos Marcos y Lucas) estos últimos no han escrito  solos, sino con los apóstoles y según los apóstoles (cf. Lucas 1:2). Porque la predicación de los discípulos podría ser sospechosa de vanagloria si no estuviera apoyada por la autoridad de los maestros y por la autoridad de Cristo mismo, quien hizo a los apóstoles maestros (Tertuliano, Contra Marción, IV, 2).

Aquí tenemos compendiada toda la teología del Canon.

El Canon, ¿Historia de la Iglesia, o historia de la Salvación?

El vocablo griego «Canon» que utilizamos, tanto por nuestra parte como en el cristianismo primitivo, se empleaba con dos significados:

1. Para referirse a una regla o norma (Gálatas 6:16).

2. Haciendo alusión a una lista o colección de libros inspirados. Desde el tiempo del período apostólico (historia bíblica, o de la salvación) hasta la época postapostólica (la época de la Iglesia) se produjo una progresión, o evolución, del lenguaje: primero fue el canon de la fe, como regla y norma reconocidas desde el principio de la predicación apostólica como inspirados (y éstos sobre la base de su apostolicidad, su antigüedad y su verdad).

Esta progresión conlleva asimismo una continuidad. Comprobamos esta ininterrumpida continuidad en el testimonio de Justino, lreneo, Tertuliano y otros autores hasta llegar a Atanasio, quien confiesa recibir como inspirado lo que ha sido transmitido desde el principio con este carácter.

Marción, pues, no movió a las iglesias a formular una lista de libros autorizados como si nunca antes hubiese habido ninguna. Marción, simplemente, forzó a las iglesias a confesar su fe con rotundidad, para informar al mundo inequívocamente de las fuentes de su fe.

Porque la Palabra de Dios es fuente de fe, mientras que la palabra de la Iglesia es solamente confesión de fe.

Afirmaba Zwinglio con razón:

«La Santa iglesia Cristiana, de la cual Jesucristo es la única cabeza, ha nacido de la Palabra de Dios, en la cual permanece y no escucha la voz de un extraño».

El canon no es el producto de la decisión de la Iglesia, de ninguna iglesia.

La diferencia entre Roma y la Reforma en este punto no consiste en el valor intrínseco de la Escritura como Palabra de Dios, que ambas reconocen igualmente. La diferencia tiene que ver con el reconocimiento de ese valor divino de la Escritura y la manera de llevarse a cabo. Según Roma, dicho reconocimiento dependería de la Iglesia C.R. Según la Reforma, de las mismas evidencias de la Escritura que se impone por sí misma a la Iglesia. La Reforma, a diferencia de Roma, no ató el canon a la Iglesia, sino la Iglesia al canon. Como enseñaba Calvino:

«Por lo que la Iglesia, al recibir la Sagrado Escritura y al vindicarla por su sufragio, no la hace más auténtica, como si antes hubiese sido dudosa; sino porque la Iglesia la reconoce como la pura verdad de su Dios, la reverencia y la honra, obligada por su deber de piedad» 0. Calvino, Institución, 1, 7)

La verdad histórica, pura y simple, es que todo lo que constituye el Nuevo Testamento no fue el producto, sino la base de la decisión de la Iglesia al expresar la conciencia de su aceptación y reconocimiento de lo que el Espíritu le reveló que era canon, es decir, norma inspirada. Es aplicable al N.T. lo que Josefo decía de los libros del Antiguo:

«se impusieron al consenso general de Israel como órdenes de Dios»

 

El desafío de Marción obligó a la Iglesia a confesar, pero no a elaborar el canon cuya gestación y orígenes arrancan de la historia de la salvación.

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