Convención Juvenil de Miami, EUA: Prédica Jueves noche

Predicador: Rev. Rodolfo González Cruz, Tesorero de la Junta de Oficiales internacionales y Presidente del MMM en el Perú.

Citas bíblicas: Mateo 9:35 – 38, 4:18-24, 10:1; Lucas 10:1-9; Salmo 37:25.

Cuando Jesús predicaba cerca al mar de Galilea, llamó a Andrés y Pedro; luego a Juan y a Jacobo. A ellos les comenzó  a enseñar la palabra aumentando su fe. Luego otros también comenzaron a oír este mensaje y a ver a los endemoniados libertados y a los enfermos sanados: vieron maravillas que nunca habían visto. con el tiempo otros se sumaron a este primer grupo, que hasta dormían cerca de Jesús. Después de recorrer los pueblos y ciudades grandes y pequeños de Israel, hace un alto con ellos y los llama aparte. A doce hombres les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para que los echasen fuera y para imponer las manos para que los enfermos sanaran. Y les dice que rogaran al Señor de la mies, que envíe obreros. Hacen falta obreros. esta palabra ha sido mencionada y es mencionada hasta ahora. Deberíamos tener presente esta orden repetida varias veces por el Señor. para ello se necesitan hombres  y mujeres: vidas transformadas por el poder de dios, gente nacida de nuevo, que no tienen que ver nada con el mundo.

con un  nuevo nacimiento, para que el Señor llene nuestras vidas de su Espíritu santo.

esta palabra hay que predicarla con poder, con autoridad; tiene que ser ungida por el Espíritu santo. esta noche recibe este poder el que vive en Santidad; donde hay no Santidad no está Jesucristo, no está el Espíritu santo. Jesús les dijo: os envío como ovejas en medio de lobos. No era, ni es  fácil: los envío como ovejas mansitas en medio de lobos; pero no tengan miedo yo estaré con ustedes. No lleven nada. Tenemos que leer más la Biblia, porque  la fe viene por el oír la palabra. Pero no se puede predicar este evangelio sin la unción del Espíritu santo. Si doblamos rodillas, si ayunamos, nos llenamos de la gloria de dios. Se necesita que la iglesia de Jesucristo viva orando, ayunando y alimentándose de la palabra de dios. Dice la Biblia que Jesús estaba enseñando, y al ver las multitudes, tuvo compasión. Porque estaban como ovejas que no tienen pastor. para eso dios tiene su iglesia en esta tierra; no es para vivir del evangelio: es para dar lo que hemos recibido. Hoy mas que nunca el mundo está desesperado. Satanás sabe que le queda poquito tiempo y está furioso: buscando a quien devorar.  El enemigo no podrá atacar a quien se mantiene de rodillas y se mantiene en la palabra de dios. Ni un cabello de nuestra cabeza podrá tocar el enemigo, mientras seamos obedientes a la palabra de dios.

Después de los doce, se designó a otros setenta, porque Jesús entendía que hacían falta para el trabajo de la iglesia. El que vive en Santidad es llamado, su nombre está escrito en el Libro de la vida; su testimonio tiene que ser puro cuando esté solo o entre otras personas. Cuando uno predica la palabra dice que no hay justo desmparado, ni su simiente que mendigue pan.  Si hay un verdadero llamado D va a estar con nosotros.

dios puede usar tu vida, pero tienes que rendirte, hay a consagrarse. Pagar el precio: doblar las rodillas. Sin  lugar a dudas, dios  está aquí; dios nos ha traído aquí a cada uno de nosotros. Hay que ir a las cales, en el colegio, en la Universidad, en el mercado: hay que hablar la palabra, de un Cristo que liberta, que sana. El evangelio de Cristo hay que predicarlo con señales, con milagros: esta obra se nos ha encomendado: predicar, imponer las manos a los enfermos para que sanen en nombre de dios. Él nos mandó echar fuera demonios.

Dile esta noche: Aquí está mi vida, Señor. El quiere sanar, libertar. La hermosura de la presencia del dios es la que vale; esa es la que embellece el alma.